Con un Merval imparable, ya esperan el fin del ‘veranito’

Con un Merval imparable, ya esperan el fin del ‘veranito’
Vale tanto para acciones como para bonos. Después de un comienzo de año a toda marcha, ya no es secreto que no hay argumentos para sostener tamaña muestra de optimismo
Allá lejos y hace tiempo, casi desde las primicias del cristianismo, se creía que al replegar el dedo pulgar bajo los otros dedos de la mano, esto servía para alejar a los fantasmas, espíritus; en fin, a todo el combo maléfico. Otra forma de hacerlo era cruzando los dedos índice y mayor.

En la supersticiosa city financiera local, los pocos moradores que eligieron el calor del cemento, circularon ayer por la sombra y con los deditos de la mano hechos un verdadero lío. Es que ya no queda títere bursátil que no quiera frenar lo que, de a ratos y en las encendidas y soleadas horas vespertinas que deja la apatía criolla hacia todo lo que no tenga que ver con Punta del Este o La Pampa –perdón, “Pampita”–, ha tomado perfil de inminente verdad: que se viene una toma de ganancias fenomenal.

Los papeles que componen el Merval llevan 17% de suba en sólo 6 jornadas (ayer ganó 5,4% gracias a Tenaris y Petrobras), y la etiqueta de “recuperación”, parece, todavía les queda grande. Lo mismo para los bonos, que han adoptado un sesgo alcista y que, por ahora, podría no encontrar motivo “tangible” alguno para soñar. La fórmula se repite en los mercados del exterior: el Dow Jones ganó 6% en los últimos días pero nadie le asigna crédito de supervivencia.

El think tank de Research For Traders (RFT) señala que “se detectó un poco más de optimismo tanto en los mercados de afuera como aquí, lo que se reflejó en la reducción de la volatilidad y alguna expectativa extra por las acciones que pueda encarar la nueva administración en Estados Unidos”.

Ayer, a pesar de los malas noticias en ventas de vivienda, se recibió con optimismo un posible paquete de estímulo económico del electo presidente Barack Obama. Sin embargo, se espera que el viernes se dé la noticia sobre la destrucción de 500.000 puestos de trabajo en EE.UU. lo que arroja 2,5 millones de puestos de trabajo entre noviembre y diciembre.

La precocidad al poder

Este es el razonamiento de moda este verano: como los inversores –”el mercado”– se apresuraron a vender sus activos anticipándose a la época de vacas flacas del 2008, de la misma forma ahora podrían adelantarse a la recuperación de la economía estadounidense que, según algunos en la city, se estima para dentro de 6 meses. De todas formas, llegado a este punto empiezan las dudas. Desde RFT no creen que sea tan sencillo: “pensamos que la recuperación llevará más tiempo y no es seguro que a fin del año próximo mejoren los precios”.

Incluso la línea de fondo sigue siendo negativa. Sostienen que no hay argumentos para mantener los nuevos niveles de precios en la bolsa. Martina Gallardo, de la casa de bolsa Arpenta, señala que “hay pocas ganas por parte de los inversores de convalidar la suba de los precios locales porque exceptuando los papeles ligados al petróleo, no hay buenas razones para esperar una recuperación”. Según la analista, esto se lee en el bajo volumen que, a pesar de la suba de los precios, se registra en forma cotidiana en la bolsa.

Los negocios con acciones sumaron ayer $ 76 millones y Tenaris junto a Petrobras contaron por el 50% de ese monto.

Para los analistas consultados, la recuperación de las materias primas en general y del petróleo en particular amenaza con ser el único argumento donde se encuentran parados los inversores. En rigor, papeles como Petrobras y Tenaris ayer representaron el 60% del volumen de negocios.En el Mercado Abierto Electrónico (MAE) los títulos no hicieron la suya. A pesar del muy bajo volumen que no llegó a los u$s 100 millones, en el mundillo de los nominados en pesos, el Discount ganó 0,5 % mientras que el Bogar 2018 trepó 6,7%. Los bonos Pre9 y y Pro 12 treparon 8% cada uno.

Como para no tener los dedos cruzados.

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