La merma de recursos alcanzó los $ 11 millones

La comuna mantendrá la obra pública durante 2010 con regalías mineras y los fondos sojeros.
Afectada por la crisis financiera y varias coyunturas que complicaron las finanzas generales, la Municipalidad de la Capital acusó una merma en los ingresos por 11 millones de pesos en concepto de coparticipación durante 2009, según reconoció el secretario de Hacienda, Daniel Castillo.

El funcionario comentó ayer, al término de un acto en el que la comuna presentó nuevos vehículos, que la disminución obligó a implementar estrategias de contención del gasto, para asegurar los sueldos a los empleados municipales. En este marco, el intendente Ricardo Guzmán especificó que la comuna tuvo que a hacer "ciertos ajustes" en la administración, y se postergaron obras, además de retrasarse el pago a proveedores.

Una de las obras demoradas fue la ejecución de la segunda parte de la remodelación de la Peatonal Rivadavia, que se retomará en febrero gracias a la inyección de fondos provenientes de las regalías sojeras, que hasta el año pasado no estaban disponibles.

Estos fondos permitieron al conjunto de los municipios, y a la Provincia, reactivar la obra pública, cuyo ritmo disminuyó notablemente este año por la crisis.

Proyecciones

El Concejo Deliberante capitalino aprobó el Presupuesto 2010, por un monto de $217.566.921. Allí se especifica que el grueso del aporte para obra pública provendrá del fondo sojero, de las regalías mineras y del Fondo de Desarrollo Municipal. Con esta plata se financiará, entre otros trabajos, la continuidad de la reconversión del alumbrado público, pavimentación de calles, desagües pluviales, construcción de nuevas plazas y obras de infraestructura turística.

El dinero que va a las arcas del municipio por fuera de la coparticipación, es el que al final evitará nueva postergación de los trabajos de infreaestructura, mientras los técnicos de Hacienda buscan incrementar los recusos genuinos que logra la Municipalidad por la recaudación de tasas.

En este sentido, la comuna impulsó a comienzos de año una polémica modificación del sistema tributario, que buscaba básicamente cobrar por los servicios que brinda a las grandes empresas cuyos domicilios fiscales están en otros lugares del país, y que no tributan en la ciudad capital.

Para reformulación del sistema pretendió contratar una consultora cordobesa especializada, lo que generó críticas de la oposición, y la salida de los colegios profesionales para que se priorice a los técnicos catamarqueños.

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