Merkel presentó el nuevo gabinete

La canciller alemana Angela Merkel presentó ayer su nuevo gobierno y adelantó algunas de las medidas que impondrá en su segundo mandato.
Después de tres semanas de negociaciones con su nuevo socio en el poder, el Partido Liberal, la mandataria anunció masivos recortes de impuestos para los próximos años y les garantizó a los empresarios que no tendrán que cargar en sus hombros los aumentos de costos de vida. "El nuevo gobierno mantiene su palabra. No aumentaremos los impuestos ni el gasto público, sino que apostamos al crecimiento; así aliviamos a los ciudadanos", señaló la jefa de gobierno alemán durante la presentación de su nuevo gabinete. Sin embargo, no explicó cómo hará para achicar el déficit y costear el salvataje financiero a los grandes bancos, al mismo tiempo que el Estado recaudará 36 mil millones de dólares menos por año, a partir de 2010.

En materia de política exterior, Merkel casi no hizo comentario. Dejó a su nuevo socio, el ultraliberal Guido Westerwelle, adelantar algunos de los cambios para los próximos años. Mientras prometieron mantener su compromiso y liderazgo dentro de la Unión Europea, advirtieron que pedirán al gobierno de Estados Unidos retirar todas las cabezas nucleares norteamericanas que quedan en el territorio nacional para antes del final de su mandato.

Entre los cambios en la política económica, las familias con hijos recibirán más dinero y todos aquellos que reciban herencias deberán pagar menos impuestos. A partir del año que viene la asignación por hijo será de 10 mil dólares. Al mismo tiempo, luego de terminar de pagar el multimillonario salvataje financiero a los bancos y las empresas alemanas quebradas tras la crisis, el nuevo gobierno se comprometió a abrir un "paraguas de protección" para los empresarios.

Con ello, los déficit coyunturales de la Oficina Nacional de Empleo y las aseguradoras de salud serán absorbidos por el Estado. En otras palabras, el gobierno impondrá un tope para las cargas sociales, mientras serán los trabajadores los que tendrán que cargar con el aumento de costo de la salud, un dato que los economistas locales ya dan por descontado para el próximo año.

Además de todas esas promesas, el presidente de los liberales y futuro ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, prometió ajustar las cuentas del Estado y terminar con el déficit fiscal. La deuda alemana asciende ya a cerca de dos billones de dólares, o sea cerca de 25.000 dólares por persona. El Estado gasta varias decenas de miles de millones anuales sólo para pagar los intereses de su deuda y, según dejó bien en claro el líder liberal, eso no se reformará ni achicará.

Merkel no quiso hablar demasiado sobre el futuro del gasto social. Sus aliados liberales propusieron recortarlos durante la campaña electoral, pero la canciller parece querer seguir negociando sobre el tema. Lo que sí terminó de confirmar fue la lista de sus ministros. Algunos de los nombres nuevos fueron el del joven aristócrata Karl-Theodor zu Guttenberg, quien ocupará el Ministerio de Defensa, y el liberal Rainer Brueder, quien dirigirá la cartera de Economía.

Comentá la nota