Merkel pide "tolerancia cero" con Teherán

La canciller habló en el Congreso de EE.UU.
WASHINGTON.- En el primer discurso de un líder alemán ante el Congreso norteamericano desde el que ofreció Konrad Adenauer en 1957, la canciller Angela Merkel dijo ayer a los legisladores norteamericanos que es "inaceptable" que Teherán tenga la bomba nuclear y pidió "tolerancia cero con el régimen iraní".

"Una bomba nuclear en manos de un presidente que niega la existencia del Holocausto, que amenaza a Israel y niega el derecho a existir de ese país es algo inaceptable", señaló Merkel.

Y añadió que se requiere "tolerancia cero" frente "al riesgo de armas de destrucción masiva en manos, por ejemplo, de Irán".

Merkel habló ayer durante media hora ante ambas cámaras del Congreso. Es un honor que se concede a pocos líderes extranjeros y que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ofreció a la canciller al cumplirse la semana próxima el 20° aniversario de la caída del Muro de Berlín.

Las declaraciones de Merkel se producen cuando las potencias internacionales tratan de llegar a un acuerdo con Irán por el que Teherán entregaría a Rusia el uranio poco enriquecido para que ese país lo refine para su uso con fines energéticos.

Después de que las autoridades iraníes señalaron la semana pasada su disposición a aceptar el acuerdo, el líder espiritual de la República Islámica, Ali Khamenei, dijo ayer que Irán "no quiere negociación alguna en la que el resultado sea dictado con antelación por Estados Unidos".

Si Teherán rechaza esta propuesta, podría recibir sanciones más duras de la ONU. Además, países como Estados Unidos e Israel han declarado que no descartan el uso de la fuerza militar para destruir la capacidad nuclear iraní si este país insiste en las actividades de enriquecimiento de uranio, mineral base de la bomba atómica.

"Los muros de hoy"

En su discurso, Merkel también aludió a la caída del Muro de Berlín cuando exhortó al mundo a "derribar los muros de hoy" para alcanzar un acuerdo que combata el calentamiento global.

"No tenemos tiempo que perder. Necesitamos un acuerdo en Copenhague" el mes próximo durante la reunión de la ONU, añadió.

En varios momentos, Merkel recibió ovaciones de pie de los legisladores, pero cuando mencionó la necesidad de un acuerdo contra el cambio climático sólo parte de su audiencia se paró para aplaudir. Muchos congresistas republicanos permanecieron sentados.

"En diciembre, el mundo tendrá los ojos puestos en Estados Unidos y Europa. Es verdad que no puede haber un acuerdo sin la India o China, pero estoy convencida de que una vez que nosotros lleguemos a un acuerdo vinculante podremos convencerlos para que esos países se sumen", destacó la canciller.

Aunque el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es un firme defensor de la lucha contra el calentamiento global, el Congreso se mostró renuente a abordar el tema por considerar que las limitaciones a las emisiones contaminantes podrían limitar el crecimiento económico del país.

Merkel también agradeció calurosamente a Estados Unidos por su ayuda en la caída del Muro de Berlín, hace veinte años. "¡Los alemanes jamás lo olvidaremos! A título personal ¡jamás lo olvidaré!", expresó Merkel, que creció en la antigua Alemania Oriental.

Antes de su discurso, la canciller se había reunido con Obama en un encuentro en el que trataron asuntos como la situación en Irán y Afganistán, justo cuando la Casa Blanca evalúa si envía o no más soldados a este último país.

Comentá la nota