El Mercosur analiza medidas

Promete no quedarse quieto ante barreras desleales de otros países
La Argentina y Brasil quieren elevar el arancel externo común (AEC) del Mercosur para proteger algunos productos, pero no se atrevieron a hacerlo en la cumbre regional de la semana pasada en Costa do Sauípe para no quedar como los que incumplen con el compromiso asumido, en la reunión de presidentes del G-20, de evitar el proteccionismo frente la crisis mundial. Sin embargo, el canciller de Brasil, Celso Amorim, advirtió en aquel balneario del nordeste de su país que el Mercosur no podrá permanecer "quieto" en caso de tener que enfrentar medidas desleales al comercio de otras naciones.

Amorim no dejó de recordar que el fracaso en cerrar este año la Ronda de Doha de liberalización del comercio mundial deja como resultado la consolidación de una nueva ley agrícola de los Estados Unidos con más subsidios que antes.

"No oí hablar de una elevación generalizada del arancel externo común", dijo Amorim la semana pasada. "Había algunas reivindicaciones puntuales que estaban siendo analizadas y seguirán siendo analizadas", afirmó.

Esas reivindicaciones habían sido planteadas por la Argentina y Brasil en una reunión extraordinaria de ministros, en Brasilia, a fines de octubre, convocada a pedido de la presidenta Cristina Kirchner ante el crac de Wall Street. La Argentina quiere resguardar hilados, mochilas y muebles, y Brasil, lácteos, algo que la Presidenta aceptaría con tal de proteger las exportaciones de esos productos al socio mayor del Mercosur.

Más allá de los aranceles, la Argentina reaccionó a mediados de octubre: la Aduana aumentó los valores criterio (mínimos) y los controles a la importación a numerosos productos considerados sensibles. Fueron las primeras medidas de un Gobierno que se resiste a dejar devaluar el peso tanto como el real como modo de protección. Después, la Secretaría de Industria extendió las licencias automáticas y no automáticas a cuantiosos bienes importados y aplicó una suba del arancel que se había acordado en el Mercosur en septiembre.

La Argentina y Brasil están cooperando en las investigaciones contra el dumping (venta por debajo del costo, lo que es considerado desleal). Se teme un aluvión de bienes chinos que ya no se venden en EE.UU. Pero aquí también hay miedo a Brasil.

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