Mercedes Sosa y un último adiós en Mendoza

Esparcieron sus cenizas en un canal.
MENDOZA.- Por medio de sus cenizas, que se diseminaron en el agua de las acequias y el viento, Mercedes Sosa volvió ayer a su querida Mendoza como fue su voluntad antes de morir.

Su hijo, Fabián Mathus, y sus dos hermanos, Orlando y Cacho Sosa, esparcieron esas cenizas sobre el cauce del canal Cacique Guaymallén, que lleva el agua para riego de cientos de hectáreas de viñedos mendocinos. "Cumplimos un deseo de mamá", dijo Fabián emocionado.

Fue en una emotiva fiesta del folklore frente al Museo del Area Fundacional de Mendoza colmada por casi cuatro mil personas que no se perdieron el último adiós en la tierra donde "la Negra" se nutrió en los años 60 de la música y poesía del nuevo cancionero cuyano. Desarrolló su arte de la mano de referentes como Armando Tejada Gómez, Tito Francia y su esposo, Oscar Mathus, entre otros.

El sacerdote Aldo Godino elevó una plegaria en la que pidió a Dios: "Déjala que vuelva en algunas acequias cantando tonadas", al tiempo que el poeta mendocino Jorge Sosa leyó una poesía dedicada a la cantante, entre cuyas estrofas señaló: "Mendoza está contenta por este reencuentro".

Tras ser bendecidas por Godino, las cenizas fueron llevadas desde el museo al canal mientras músicos mendocinos y los presentes cantaban "Luna tucumana", "Calle angosta", "Cochero e plaza", "Zamba del riego" y "Tonada de otoño", entre otras.

La despedida coincidió con un homenaje muy especial que se tributó a la gran folklorista argentina: en todas las escuelas de la provincia los docentes y directivos transmitieron a sus alumnos un mensaje sobre al aporte de Sosa para el acervo cultural argentino.

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