Los mercados del vino esperan definiciones

Una tensa calma se vive por estas horas en la industria. Evidentemente, todos -viñateros con vino tinto y bodegueros que envasan- a la espera de definiciones urgentes. Si bien desde el punto vista conceptual de "un año vitivinícola", el balance no es malo y ha estado signado por situaciones de equilibrio.
Es decir, una magra cosecha -25% menos-, pero una demanda nacional e internacional retraída, existencias acotadas y con precios fortalecidos ($1,50 piso para el tinto de 500; 1 peso para un buen escurrido) exportaciones de vino a granel en abrupta caída (más del 60 % en el semestre), mosto concentrado en problemas propios y ajenos (podrían vender un 30 % menos que el año pasado, hoy pagan entre 0.92 y 0.94 por el sulfitado). Sin embargo, hay un crecimiento constante en las exportaciones de los vinos fraccionados, 11 % más en el semestre, etc.

Pero en las empresas, las cosas no están tan claras. Sin perjuicio de los temas propios (¿Se flexibilizará finalmente el color de los tintos?), la falta de financiamiento en un año complejo sigue marcando la agenda de los empresarios del sector. "La escasez de crédito y las elevadas tasas de interés pueden debilitar la oportunidad de crecer en una de las patas de la vitivinicultura, la exportación envasada", aseguran. Encima, el Estado Nacional insiste en desoír los reclamos por los reintegros en derechos de exportación y recuperos de IVA (aquí dicen que suman 54 millones de pesos), que no condicen con los tiempos financieros actuales. Y las demoras son, en varios casos, de más de un año. Sin duda la industria más golpeada ante esta situación es la del mosto -netamente exportadora- que asegura que "es una situación financieramente insostenible". Hay empresas que operan en el mercado externo que compensan las tardanzas nacionales retaceando el pago de impuestos en el mercado interno. No así el sector del mosto donde el 95% de su mercado es el externo.

Mientras los diagnósticos perciben un segundo semestre complejo. Todos miran de reojo las definiciones de la próxima reunión del Consejo Asesor Técnico durante los primeros días de agosto para definir la intensidad en el color de los vinos tintos. Están atentos a las señales -escasas por estas horas- que se envíen desde la Nación por los fondos comprometidos para promoción y los destinados a integración de pequeños productores (los 50 millones del BID, sobre los que se informará este lunes a las 12, aquí en el Hotel Provincial). Sobre el color, tendrán que hilar fino en el INV: las definiciones que se tomen deberán ser lo más equilibradas para que no se rompa el equilibrio, aliviando al bodeguero de sus tensiones, pero cuidando que no vaya a desplomarse el precio del viñatero. Todo es un delicado equilibrio y la clave está en no perder mercados. Si el consumo -interno o externo- se cae por inconsistencia en los precios o insuficientes campañas de promoción, el impacto va a recaer en los esfuerzos tanto del bodeguero como del productor.

Bien la botella, flojo el granel

Para sintetizar en pocas palabras la situación de las exportaciones vitivinícolas en los primeros 6 meses del año, vale concluir: bien los vinos fraccionados -botella y tetra- flojo el mosto y muy mal el vino a granel. Según un informe sobre el semestre de éste año en comparación con igual periodo del 2008 entre la consultora Caucasia Wine Thinking y datos provisorios del INV, la exportación de los vinos a granel continúa en abrupta caída. Más de 60% de derrumbe en el volumen exportado acusan los informes de ambas instituciones casi coincidentemente -INV: 61% en baja; Caucasia: 64,35%-. Durante los primeros 6 meses del 2008 se comercializaron con el exterioir 107 millones de litros, contra los 37 de éste año. Insisten que la variable de la baja en la comercialización del "granel" sin dudas la ha aportado el desinterés comercial de Rusia ésta temporada. En cuanto las exportaciones de mosto, el primer semestre de 2009 arrojó una caída del 43% en volumen respecto de lo comercializado en año pasado -98 mil toneladas exportadas durante los primeros 6 meses del 2008, contra las 56 mil toneladas de éste año-. Mientras tanto, las exportaciones de vinos fraccionados siguen creciendo y en el primer semestre de éste año arrojaron una suba del 11% contra igual periodo del 2008. En volumen, se comercializaron con el exterior 100 millones de litros, contra los 89 millones de litros del primer semestre del 2008.

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