El mercado interno es el mejor motor para la economía de China

Por: Jorge Castro.

Cómo superar a los EE.UU. El país asiático modifica las condiciones globales del proceso de acumulación y fija tendencia para los próximos treinta años.

China se ha convertido en 2009, con la recuperación de su economía fundada en el auge del mercado interno, en la principal demandante mundial de artículos de consumo (automotores, aparatos de aire acondicionado, lavarropas, microondas, etc.), por encima de Estados Unidos. La economía china habría crecido 10% anual en el cuarto trimestre del año, con un auge en noviembre de 17% año sobre año, y de 19.2% del PBI industrial. Este crecimiento excepcional es obra del mercado interno y no del comercio exterior. La demanda doméstica contribuyó 12 puntos porcentuales al aumento del PBI, mientras que las exportaciones netas le restaron 4 puntos. Las ventas externas cayeron 14% en los últimos 12 meses.

Este año se vendieron en China 12.800.000 automotores (en EE. UU. 10.300.000); las ventas crecieron 42% en los primeros 11 meses del año y 96%. en noviembre. La "línea blanca" -heladeras, lavarropas, cocinas- vendió 185 millones de unidades (en EE. UU. 137 millones). Sólo en el tercer trimestre del año, los chinos adquirieron 7.2 millones de computadoras personales (en EE. UU. 6.6 millones).

Las ventas minoristas (retail) crecieron este año en China el doble que el PBI (17% vs. 8.5%). Por eso Wal Mart y Carrefour desarrollan allí su mayor despliegue mundial de nuevas instalaciones, sobre todo en las provincias del interior, las de más rápido crecimiento del consumo per cápita. El número de tarjetas de crédito aumentó 40% en los primeros nueve meses del año (en EE. UU. cayó 40%). En China hay una tarjeta por cada 8 personas; y en EE. UU. dos por persona. El hecho de que China sea ya una sociedad de consumo, orientada no por las exportaciones sino por el auge del mercado interno, es un acontecimiento mundial, que modifica las condiciones globales del proceso de acumulación y fija la tendencia de fondo de los próximos 20/30 años.

Esto significa que el auge doméstico en China arrastra los flujos centrales de la globalización (inversiones directas, capitales líquidos, comercio internacional) hacia las regiones productoras de commodities (ante todo, alimentos y energía) y los negocios en la República Popular, y no en dirección a las exportaciones asiáticas y los consumidores estadounidenses, como ocurrió a partir de 1991. La primacía del mercado interno en la República Popular implica que los países exportadores de commodities son -junto con China- los grandes triunfadores de la crisis mundial. Desde abril de este año, el principal socio comercial de Brasil es China, no EE. UU; y más de la mitad de las exportaciones brasileñas son commodities (56%). El sector "recursos naturales" (agroalimentos, mineral de hierro) es el de más rápido crecimiento en los últimos seis años de la economía brasileña, en términos de productividad de la totalidad de los factores (PTF).

China superó en el último trimestre del año el PBI de Japón (en dólares constantes): U$S 4.6 trillones vs. U$S 4.2 trillones, y es la segunda economía del mundo. Pero si se mide su producto según su capacidad de compra doméstica (PPP), asciende a U$S 7.2 trillones, la mitad del norteamericano. El PBI per cápita trepó en China a U$S 7.000 anuales (PPP); y los precios de los productos, sobre todo industriales, cuestan la mitad: U$S 17.000 un automóvil y U$S 30.000 en EE. UU.

Standard & Poors y Moody´s estiman que la economía china crecerá 12% anual en los próximos dos años; y que lo probable es que los chinos -con la mayor tasa de ahorro del mundo (40% del PBI)- consuman más en ese periodo que en 2009. "La inteligencia es capacidad de sorpresa", dice Charles Péguy; y no hay nada más importante que comprender lo nuevo en un mundo transformado por la crisis.

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