El mercado encendió una luz de alerta

Pese a que no se sintió en la Bolsa ni en los bonos, el mercado encendió una luz de alerta ante la decisión del Gobierno de intervenir la proveedora de gas TGN, que se declaró en default la semana pasada.
Hay en el ambiente inquietud y cautela, en lo que sería un caso testigo del manejo de la deuda de las empresas, que continúan asfixiadas financieramente debido a la prolongación de la crisis internacional y su impacto local.

La lista de firmas en problemas tiene su peso. Por caso, Mastellone, dueña de La Serenísima, le sigue los pasos a TGN. Pero, a diferencia de la gasífera, está haciendo uso de los 30 días de mora permitidos para buscarle una solución al asunto, antes de declararse formalmente en default.

Autopistas del Sol, otra concesión con un pasivo de 1.000 millones de pesos, se encuentra en una delicada situación por mantener las tarifas congeladas, y figura entre de la lista de firmas que el mercado cree que podrían terminar como TGN, o bien buscar una reestructuración.

Surgen interrogantes de la salud de más empresas como el Banco Hipotecario, que tiene muy poca captación por depósitos y se nutre de fondos del mercado de capitales, hoy congelado.

En cualquier caso, la interpretación saliente es que el Gobierno no dejará fácilmente que una concesión caiga en default, y está dispuesto a apelar hasta el recurso de la intervención, permitido por la Ley de privatizaciones.

Desde este punto de vista, para el operador Luis Corsiglia, se trata de "un caso técnico, interesante para seguir de cerca, porque es la primera vez que sucede una intervención por el estilo con una privatizada, por el manejo de su deuda". Y, a diferencia de TGS, donde hubo participación minoritaria de accionistas (como en YPF), TGN tuvo otro tipo de concesión donde sólo entraron pocos jugadores. "No hay 'flotante' y por eso el mercado no reaccionó a la medida", agregó el también ex titular de la CNV.

En el caso puntual de TGN, hay en el ambiente un fuerte componente político, ajeno al mercado. Hace tiempo que TGN mantiene cruces con el Gobierno por el congelamiento de tarifas y por la pérdida del mercado de exportación de gas a Chile, que era lo que la daba rentabilidad. Aquí "la lectura es que el Gobierno interviene en los casos en donde tiene fuertes disputas políticas", opinó un financista. Entre los socios de TGN, figura Techint, que mantiene una relación ciclotímica con el Gobierno. "Es un socio que tiene espalda financiera. Y no se entiende porqué no quiso hacer uso de los 30 días de mora antes de declararse en default", indicó un asesor financiero de empresas.

Otro de los acreedores es Blue Ridge, del Bank of América, que recientemente compró la participación de CMS en TGN, la firma estadounidense que había ganado el laudo por 180 millones de dólares, contra la Argentina, ante los tribunales del Ciadi.

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