La mentira de las afiliaciones partidarias

Las mismas fuerzas reconocen que no tienen los adherentes que dicen tener. No están obligados a depurar los padrones, lo que cambiará con la nueva legislación.
Los partidos mienten. O al menos ocultan la realidad. No tienen los afiliados que dicen tener. Sin embargo, se trata de una mentira a medias, uno de esos grises que oculta toda ley, ya que la normativa vigente no les exige la actualización periódica de los padrones de afiliados a los partidos, algo que pretende cambiar la reforma política impulsada por el Gobierno nacional.

En su último informe sobre el tema, la Cámara Nacional Electoral asegura que 8.448.419 argentinos están afiliados a alguno de los 686 partidos que hay en el país. Esa cifra representa al 30,84 por ciento de los electores. Es decir, uno de cada tres ciudadanos es seguidor confeso de una fuerza política.

Al presentar hace unos días esas cifras, el director Nacional Electoral, Alejandro Tullio, sostuvo que "los informes sobre afiliaciones no reflejan la verdadera situación de la militancia", y dio como ejemplo los afiliados radicales, que "son dos millones, pero la mayoría no milita".

En Córdoba, las proporciones son similares a las nacionales. Hay 713.238 afiliados a los 43 partidos de distrito y nacionales, lo que representa un 29,76 por ciento del electorado cordobés.

Sin embargo, la realidad es otra, ya que la legislación no establece que las agrupaciones deban conservar un piso determinado de afiliados para mantener su personalidad jurídica, por lo que las cifras actuales pueden computar datos desde 1983.

A esto se suma que, para desafiliarse, uno debe presentar su renuncia ante el partido o ante la secretaría electoral respectiva, formalismos que la mayoría de los que dejan de militar no realizan.

Como si esto fuera poco, hay gente que denuncia que aparece afiliada a partidos a los que nunca apoyó, como el caso de Carlos Oulton (ver "Te anotan de prepo").

Sinceramiento. Los mismos partidos reconocen que los padrones no se corresponden con la realidad.

Facundo Cortés Olmedo, apoderado de la UCR, dice que "se tienen que sincerar los padrones para saber qué tiene cada uno".

"Todos los partidos están con padrones que, de una u otra manera, hay que actualizarlos. No reflejan una cantidad de afiliados reales porque hay muchos que se van del partido, y ni hablar de los que desaparecen", dice, aunque aclara que el radicalismo "mantiene una permanente tarea de afiliación".

Apunta que "es una contradicción que el Gobierno, que se tilda de amplio, democrático y transversal, excluya con esta ley (la reforma política) a las minorías". Pero agrega que, "muchas veces, estas manifestaciones minoritarias se transforman en negocio de algunos pocos que, a través de partidos chicos, buscan posicionamientos de dos o tres personas y hacen trabajar al partido como una Pyme".

El abogado Ernesto Martínez, apoderado del Frente Cívico, coincide en apuntar que los padrones de afiliados no se corresponden con la realidad, porque muchos se mudan, o se pasan a otro partido y no se dan de baja de la fuerza original.

"Nosotros obtuvimos la personalidad jurídica a mediados de 2003, y tenemos unos cuatro mil afiliados. Pero podrían ser 3.700 ó 4.200", afirma, y considera que "sería bueno tener un seguimiento, anual o cada dos años, de los afiliados".

Sin embargo, afirma que desde su fuerza no apoyan el proyecto oficial porque "es una trampa del Gobierno nacional".

Por su parte, el ministro de Gobierno de la Provincia, Carlos Caserio, apuntó también que las afiliaciones no se ajustan a la realidad, aunque con una óptica más positiva.

"En el justicialismo son más seguramente las afiliaciones que podría haber de las que hay, porque el tema de la afiliación es muy engorroso, tiene muchísimo atraso", afirmó.

Sin embargo, en las elecciones legislativas de junio, el Justicialismo se presentó en sumatoria y alcanzó los 424.248 votos. Al individualizar las papeletas que cada formación recibió, el Partido Justicialista sumó 171.753 sufragios, aunque esa fuerza declaró a la Cámara Nacional Electoral que tiene 238.105 afiliados.

Desde el justicialismo podrían decir que el hecho de que 66.352 afiliados no votaran por su propio partido se debe a la atomización interna de esa fuerza, pero esta explicación no hace más que desnudar la desactualización de los padrones, una deuda que tienen todos los partidos.

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