Con menos plata, gobernadores ajustan salarios de funcionarios

Con menos plata, gobernadores ajustan salarios de funcionarios
Alperovich suspende nombramientos de personal; Binner y Zamora congelan bonificaciones. Las provincias priorizan el destino del gasto público ante la caída de los fondos de coparticipación y de las ayudas del Tesoro.
A las provincias se les complicó el panorama. Gobernar en tiempos de vacas flacas es más difícil. Por eso, varios gobernadores apelan a viejas recetas de ajuste para que sus distritos no caigan en déficit fiscal. Salvo raras excepciones (el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, decidió premiar a sus funcionarios por buen desempeño), la mayoría de los mandatarios les recortó el salario y las bonificaciones a sus colaboradores.

En Tucumán, José Alperovich suspendió nombramientos y designaciones y avaló un plan para ahorrar no menos de $ 100 millones al año por gastos considerados superfluos. “La orden fue priorizar los gastos y que los recortes no afecten ni a la asistencia social y sanitaria ni a la obra pública”, reconoció ayer a LA GACETA el presidente subrogante de la Legislatura a cargo del Ejecutivo, Sergio Mansilla. Tucumán tiene un presupuesto que supera los $ 6.500 millones.

En la Legislatura también hubo ajustes. Entre enero y este mes varios legisladores suspendieron temporalmente los contratos del personal político que serían renovados a partir de marzo. No obstante, la presión sindical por aumentos en el sector público no cesa. “Esperaremos las pautas nacionales antes de tomar una decisión”, puntualizó a nuestro diario una fuente de la Casa de Gobierno, que descartó negociar la reducción de las jornadas laborales, como se propuso en Santa Cruz para paliar la crisis.

En Santa Fe, el gobernador Hermes Binner dispuso el congelamiento de los salarios de todo el personal de gabinete y pidió a sus ministros que restrinjan las erogaciones en cada una de las áreas. Esto incluirá gastos en concepto de alojamientos, alquileres, movilidad, viáticos, uso de vehículos oficiales y uso de telefonía móvil y fija.

A su vez, en Santiago del Estero, el gobernador Gerardo Zamora suprimió, por un año, el pago de las bonificaciones por título que beneficiaba a magistrados y funcionarios del Poder Judicial, consigna la agencia Télam.

Un escenario complicado

Los indicios de un mal año fiscal se sintieron en enero. El crecimiento de la recaudación nacional se desaceleró estrepitosamente y, por ende, los fondos de coparticipación. Hay señales de que este mes se repetirá la situación. Por caso, Tucumán podría recibir este mes unos $ 235,9 millones, un 6,7% más (igual que el promedio nacional) que en febrero de 2008, lo cual marca la tendencia hacia el freno de los ingresos federales.

Otra mala señal para los gobernadores es la decisión del Ejecutivo nacional de usar los Aportes del Tesoro (ATN) acumulados desde 2003 (cerca de $ 6.400 millones) y no transferidos a las provincias, con el fin de financiarse ante la crisis.

Según un informe de la consultora privada Economía & Regiones, en el caso de Tucumán, en los últimos seis años no se giraron unos $ 294 millones de los ATN administrados por el Ministerio del Interior. Por ahora, en el Gobierno no prevén hacer ningún reclamo formal hacia la Casa Rosada para el envío de esos recursos.

La cifra no es despreciable: equivale a casi tres meses de recaudación de Rentas y ayudaría a absorber el reajuste salarial reclamado por los gremios para los 80.000 estatales tucumanos.

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