Al menos 12 personas murieron en Santiago sospechadas de gripe A

Situación. Los fallecimientos se produjeron en clínicas privadas y en los hospitales Regional, Independencia y de niños. Todas las personas fallecidas habían sido medicadas con Tamiflu, la droga usada contra la enfermedad.
Aunque todavía el Ministerio de Salud de la provincia no confirmó oficialmente alguna muerte por gripe A en la provincia, hasta el momento, al menos 12 santiagueños sospechados de padecer la enfermedad murieron en los servicios de Terapia Intensiva de clínicas privadas, de los hospitales Regional Ramón Carrillo, Independencia y del Centro Provincial de Salud Infantil (Cepsi).

En todos los casos aludidos, las personas fallecidas fueron calificadas por los médicos que las asistieron como "pacientes sospechosos" de influenza A, ya que no sólo se les realizó el hisopado correspondiente, que fueron enviados al Instituto Malbrán para su análisis, de los que todavía no se conoce el resultado, sino que también estaban medicados con Tamiflu, la droga que se usa en todo el mundo para tratar la enfermedad.

Los datos fueron aportados a EL LIBERAL por distintas fuentes hospitalarias, incluso algunos directores de hospitales, quienes remarcaron que si bien ninguno de los pacientes fallecidos eran considerados casos confirmados de la enfermedad, admitieron que estaban con tratamiento para gripe A.

Entre las personas que dejaron de existir supuestamente por complicaciones respiratorias agravadas por la gripe A, se encuentran bebés, niños, jóvenes y adultos, entre las que se encuentran mujeres embarazadas y puérperas.

Si bien ninguna franja etaria está exenta de contraer la enfermedad, los expertos coinciden en advertir que los grupos de riesgo más vulnerables están comprendidos por personas inmunodeprimidas, embarazadas, niños y jóvenes.

Al respecto, los especialistas explican que como en algún año no determinado este virus circuló en la Argentina y los mayores fueron inmunizados, por ello no los afecta tanto en esta oportunidad, no así a los jóvenes, por lo que son los más vulnerables.

Comentá la nota