Al menos 30 muertos en un atentado suicida en Pakistán

Fue en una mezquita al noreste del país. Es el tercer ataque en su tipo en los últimos días
En un nuevo episodio de violencia en Pakistán, al menos 30 personas murieron ayer en un atentado suicida perpetrado frente a una mezquita shiíta contra una concentración religiosa de miles de fieles en una localidad de la provincia oriental de Punyab.

Un comandante talibán en Pakistán atribuyó a su organización la responsabilidad por el atentado en la localidad de Chakwal, diciendo que era en represalia por los ataques norteamericanos con aviones teleguiados contra milicianos en suelo paquistaní, cerca de la frontera con Afganistán.

El primer ministro de Pakistán, Yousuf Raza Gilani, condenó el ataque, diciendo que había sido urdido por personas que luchaban contra el Estado y daban mala fama al islam. Al parecer, otras 150 personas resultaron heridas en el atentado. La agencia estatal APP situó en 30 el número de muertos, con cifras en alza, aunque la cadena "Geo TV" fijó las víctimas mortales en 24.

El atentado fue antecedido por otros dos ataques suicidas. Uno, cometido el sábado en Islamabad, costó la vida a 16 personas. El pasado 27 de marzo, un ataque similar en una mezquita repleta de fieles, en la región tribal de Jáiber, fronteriza con Afganistán, provocó medio centenar de muertos.

Desde hace más de un año y medio, Pakistán sufre una oleada de atentados sin precedentes, en su mayoría suicidas, perpetrados por talibanes paquistaníes cercanos a la red terrorista Al Qaeda, que le reprochan al gobierno haberse aliado con Estados Unidos en su "guerra contra el terrorismo". Estos atentados han causado 1.700 muertos. Una pequeña parte de esos ataques están dirigidos contra la comunidad shiíta que representa el 20% de los 168 millones de habitantes del país.

Los talibanes paquistaníes prometieron vengar a los muertos provocados por los disparos de misiles estadounidenses en las zonas tribales del noroeste, fronterizas con Afganistán, y que Washington considera como bastión de Al Qaeda y de sus aliados los talibanes afganos.

Se cree que el ataque de hoy forma parte de una nueva ola de ataques de los talibán, que amenazaron con incrementar sus golpes en Pakistán en momentos en que el gobierno de Barack Obama pone su ojo en la región y aumenta su presencia militar. En la reciente cumbre de la OTAN, Obama afirmó ante sus aliados europeos que la zona fronteriza afgano-paquistaní es el nuevo frente de combate del Pentágono, que al mismo tiempo irá retirándose de Irak.

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