Hay menos muertes en accidentes viales

Desde 2004, la cantidad cayó 31,6% en la ciudad de Buenos Aires; fotomultas y controles de alcoholemia, las principales causas
Pese al aumento registrado en el número de muertos en accidentes de tránsito en el nivel nacional, en los últimos cuatro años descendió 31,6% la cantidad de personas fallecidas en choques viales en la Capital, según las cifras oficiales.

Según los datos ofrecidos a LA NACION por el director general de Seguridad Vial porteño, Pablo Martínez Carignano, en 2004 fueron 180 los ciudadanos que perdieron la vida en accidentes de tránsito en territorio de la ciudad de Buenos Aires, mientras que en 2008 fueron 123, o sea, 57 víctimas menos, que representan una reducción de 31,6 por ciento.

La curva se acentuó más durante el último año: entre 2007 y 2008, los decesos en accidentes de tránsito en la Capital cayeron casi 17%. De 2004 a 2005, había sido del 6%; de 2005 a 2006, del 5,35%, y de 2006 a 2007, casi del 7 por ciento.

El funcionario, que trabaja bajo la órbita del ministro Guillermo Montenegro, explicó que la ciudad confecciona sus estadísticas mediante el entrecruzamiento de la información brindada por la Policía Federal y el sistema de salud porteño.

La fuerte variación anotada en los últimos 12 meses fue atribuida por Martínez Carignano a las medidas adoptadas por el gobierno porteño en materia de seguridad vial, como los mayores controles de alcoholemia.

Más peligro en dos ruedas

"En términos generales, la cantidad de muertos bajó 16%. Si se sacan los motociclistas, la reducción alcanzó al 26%. En cambio, en el segmento de motociclistas hubo más decesos: 19, en 2007, contra 26, en 2008. Por eso, este año vamos a estar muy enfocados en fomentar y controlar el uso del casco", describió.

El director general de Seguridad Vial atribuyó la notoria disminución de muertes al cambio de costumbre de los automovilistas como consecuencia del sistema de controles y de sanciones más exigente.

"Influyeron, primero, los operativos de alcoholemia. A igual cantidad de controles, hubo una baja del 30% de los choferes que dieron positivo. El descenso fue más marcado todavía cuando el control se combinó con un castigo mayor, el acarreo del auto, a partir del 1° de mayo de 2008. Durante el segundo semestre, la caída fue del 42% respecto del año anterior", dijo.

Y continuó: "Cambiaron los hábitos nocturnos. La amenaza de quedarse sin auto fue un golpe de efecto muy fuerte. También contribuyó el control por postas, con identificación de los conductores. Este año, que se suma el scoring , prevemos que habrá un nuevo descenso. Los sondeos nos dicen que quedarse sin registro y sin la posibilidad de manejar genera un temor que antes no existía".

Si bien las cifras oficiales registran una merma de las personas fallecidas, esto no significa que, en paralelo, hayan caído los accidentes de tránsito. "La cantidad de accidentes se mantuvo estable; sin embargo, las consecuencias resultaron mucho menos lesivas. Creemos que los siniestros se produjeron a una velocidad mucho menor. El regreso de las fotomultas, enfocadas en faltas graves, como el exceso de velocidad, influyó", sostuvo el funcionario.

Alberto Silveira, presidente de Luchemos por la Vida, recordó un estudio hecho en Suecia, según el cual si un accidente ocurre a 32 km/h, la posibilidad de sobrevivir es del 95 por ciento; a 48 km/h, del 60%, y a 64 km/h, sólo del 20 por ciento.

Las estadísticas sobre muertos en siniestros viales que elabora Luchemos por la Vida arrojan cantidades mucho más grandes de fallecidos en la Capital; de cualquier manera, también constataron una tendencia en baja entre 2005 (251 decesos) y 2007 (234 decesos, casi un 7%), que se quebró en 2008 (256 muertos).

Otros métodos

Silveira detalló que la asociación trabaja con datos suministrados por la morgue del Poder Judicial, que "son más exactos que los entregados por la policía", ya que suman a los heridos que fallecen hasta 30 días después de ocurrido un siniestro. De todos modos, admitió que se trata de información obtenida extraoficialmente.

"El leve descenso constatado se origina en que empezaron a controlar algo algunos ítems de seguridad vial, como la alcoholemia y el uso del cinturón de seguridad. Si las autoridades supieran ver la realidad y realizaran controles serios, el número se reduciría abruptamente. Todavía, sean 250 o 150, es un número inaceptable", señaló.

"Claro que tenemos que trabajar para mejorar las cifras, y que no sean un piso aislado que dé lugar a una nueva suba", anticipó Martínez Carignano.

Por su parte, el director del Instituto de Seguridad Vial, Eduardo Bertotti, consideró: "Por el aumento del parque automotor, no se puede hablar de disminución de muertos". Recordó que ISEV confecciona estadísticas, pero dejó de difundirlas públicamente en enero de 2006.

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