"Menos inmigrantes, menos crímenes", dijo Berlusconi

El primer ministro Silvio Berlusconi anunció ayer un plan extraordinario de lucha contra la mafia y volvió a encender las polémicas al afirmar que "con menos (inmigrantes) extracomunitarios tendremos menos criminalidad". De inmediato, el jefe de gobierno italiano fue acusado de racista y xenófobo por la oposición y organizaciones sociales. El plan de lucha contra la criminalidad organizada tiene 10 puntos.
Berlusconi dijo que la mafia es "una terrible patología para nuestro país y también pagamos la mala imagen en el exterior". Señaló que la clave contra Cosa Nostra siciliana, la camorra napolitana, la N'drangheta calabresa y la Sacra Corona Unida de Puglia consiste en "agredir el patrimonio de los mafiosos".

El consejo de ministros italiano sesionó ayer en Reggio Calabria, una de las cunas de la N'drangheta, considerada la más peligrosa y mejor organizada de todas las organizaciones criminales de Italia que se han difundido por todo el mundo y que dentro de Italia han extendido sus tentáculos al centro y norte del país.

El jefe del gobierno anunció un código con toda la legislación vigente en materia de mafias para hacer más eficiente el combate del fenómeno. También comenzará a funcionar en dos semanas una agencia encargada de gestionar y devolver a la sociedad los bienes secuestrados a los mafiosos.El ministro del Interior, Roberto Maroni, recordó que acaban de ser secuestrados bienes por 550 millones de euros al empresario Rosario Cascio, que pertenecen en realidad a Matteo Messina Denaro, prófugo, considerado el actual número uno de Cosa Nostra.

Berlusconi también anunció que en los contratos de asignación de obras públicas serán confeccionas las "listas blancas" y las "listas negras" de las empresas que tratan con el Estado "para evitar infiltraciones mafiosas".

Pero haciendo la lista de méritos de su gobierno, Berlusconi dijo una frase que desató un nuevo escándalo. Afirmó que la lucha contra la inmigración clandestina, que ha disminuido notablemente, es también un contraste contra las mafias. "Menos extracomunitarios significa menos fuerzas que van a agrandar las fuerzas criminales".

Evocar a los "extracomunitarios" como mano de obra del crimen desató reacciones como la de la ACLI -la asociación de trabajadores cristianos- que calificó de "desconsiderada" la frase de Berlusconi. A su vez, Pier Luigi Bersani, jefe del partido Democrático, principal fuerza de la oposición, señaló: "Una frase así nos pone fuera de cualquier contexto moderno. El gobierno no puede exaltar los miedos, también debe guiar al país en la racionalidad".

Otro partido de oposición sostuvo que Italia "necesita leyes severas pero justas y no inútiles esloganes racistas".

Al anunciar el plan nacional contra la mafia, el gobierno anunció también el arresto de uno de los más buscados jefes de la camorra napolitana, Paolo Di Mauro, que fue detenido en Barcelona donde se encontraba dirigiendo la actividad de sus clanes. Di Mauro es considerado responsable de haber enviado partidas de cuatro toneladas de droga a Italia y, cuando sea extraditado, deberá cumplir entonces una condena de 24 años de prisión.

Comentá la nota