Con menos influencia que nunca, Economía vive su "crisis de los 50"

El ministerio cierra su cincuentenario en un piso histórico de poder. Ausencia en decisiones clave.
Canas, bolsas en los ojos, sueños incumplidos: la "crisis de los 50" tiene distintas manifestaciones físicas y psicológicas en la gente. En el caso del Ministerio de Economía de la Argentina, la consecuencia más evidente parece ser la pérdida de poder e influencia en favor de otras áreas del Gobierno.

El fenómeno se profundizó en las últimas semanas, con la creación del Ministerio de Producción, que encabeza Deborah Giorgi y que se llevó a su órbita Agricultura y Minería; y con la nula presencia de Economía en el armado del paquete anticrisis (blanqueo de capitales, eliminación de la tablita, etc).

"Es evidente que el poder actual del ministerio se encuentra muy por debajo de su promedio histórico", dice Fernando Rocchi, director del doctorado en Historia de la Universidad Di Tella. "Es un tema grave, porque hoy no hay, como en otras épocas, una figura fuerte en Economía que pueda comunicar y trabajar sobre las expectativas de la gente, algo crucial en épocas de incertidumbre y de alta inflación", explica Roque Fernández, quien fue ministro de Carlos Menem.

Rocchi apunta que el Justicialismo ya tiene toda una tradición en la división del poder en Economía: lo hizo con durante la primera Presidencia de Juan Perón. Aunque, formalmente, lo que hoy se conoce como Ministerio de Economía tuvo sus inicios en mayo de 1958, cuando fue creado durante la gestión de Arturo Frondizi.

En el cargo se alternaron casi 60 funcionarios con distinto grado de protagonismo. Algunas gestiones fueron fugaces, como la de Ricardo López Murphy, que duró un par de semanas, y otras más prolongadas, como la de Domingo Cavallo, que tiene el récord con su primer período: 5 años y 5 meses (1991-1996).

Tras la crisis de 2002, la influencia de Economía comenzó a ser recortada. Seis años atrás, con la creación del primer ministerio de la Producción, Economía perdió Agricultura, Industria y Comercio, Defensa de la Competencia, Transporte y Pymes.

Sobre el final de ese año, con Roberto Lavagna se volvieron a unificar esos dos ministerios. Pero en 2003 surgió Planificación, que se llevó Minería, Transporte y Obras públicas. En 2006, con la llegada del supersecretario Guillermo Moreno a Comercio, Economía perdió en los hechos su influencia sobre esa oficina, que formalmente sigue estando en el organigrama de Economía.

El 8 de agosto, luego de que Clarín publicara una nota titulada "La economía está en ebullición, pero el ministro sigue ausente", Carlos Fernández reaccionó con una seguidilla de apariciones públicas y hasta una entrevista radial, en la que dijo que la economía estaba "bien".

Pero el cambio de perfil duró sólo una semana. Ultimamente, sus apariciones en público se repiten más en foros internacionales y menos en los anuncios como los del traspaso de las AFJP a la esfera estatal, el blanqueo de capitales o las modificaciones impositivas en Ganancias, las medidas más importantes en materia económica que haya tomado el Gobierno de Cristina en toda su gestión.

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