Hay menos demanda pero la canasta básica se resiste a bajar

Los comestibles se mantienen en el mismo valor que en diciembre del año pasado. La Liga de Amas de Casa considera que este estancamiento es producto de la importante reducción en el consumo.
Los precios de los productos alimenticios de primera necesidad se mantienen con respecto a los últimos meses del año pasado. Desde la Liga de Amas de Casa consideran que esta situación se debe a una retracción en el consumo a causa de la falta de poder adquisitivo de las familias. En los supermercados consultados reconocen esta falta de modificación en los valores.

“Desde el último gran aumento de fines del año pasado, no ha habido modificaciones en los precios de la canasta básica. El costo de los productos no ha aumentado y han aparecido segundas marcas más baratas. Por la recesión, los comercios y supermercados se han visto obligados a poner ofertas”, explica Martha de Bavera, presidenta de la Liga de Amas de Casa.

Tal como señala una nota publicada en PUNTAL el 17 de diciembre, según el relevamiento realizado por la Defensoría y la Liga de Amas de Casa, los artículos comestibles de primera necesidad tuvieron un aumento anual del 24,03% durante el 2008 que se reflejó principalmente en algunos cortes de carnes y lácteos. Las instituciones responsabilizaron del aumento al desabastecimiento producido durante el conflicto del campo y al proceso inflacionario.

Sólo varían las ofertas

En los supermercados se siguen viendo productos indicados como rebajas, descuentos por la compra de una determinada cantidad de unidades, descuentos a jubilados en días determinados y ofertas de tiempo limitado. Sin embargo, los artículos comestibles se mantienen prácticamente en los mismos valores que recomendaban en diciembre la Defensoría del Pueblo y las Amas de Casa.

Entre los distintos supermercados de la ciudad se pueden observar mínimas variaciones en el precio de algunos alimentos, por ejemplo en los fideos, la harina y el aceite. Desde estos comercios indican que los precios no han cambiado significativamente en ningún sentido.

“Por la recesión, los comercios y supermercados se han visto obligados a poner ofertas. Hay una guerra de ofertas, porque al no haber precios de referencia hay distintos costos en los diferentes supermecados. Por eso, como decimos siempre desde nuestra institución, es importante caminar porque se pueden encontrar algunas variaciones en los diferentes comercios y marcas”, indica Bavera.

Además, señala que particularmente en la carne tampoco hay valores de referencia, pero que tampoco ha habido variaciones significativas en su costo. Otra de las singularidades que observa es que ha aparecido una importante cantidad de marcas desconocidas que son de menor valor.

Menos ventas

“Este estancamiento del valor de los productos, se puede atribuir a varios factores que tienen que ver con el contexto del país. Influyen la acción empresarial, la recesión económica a nivel nacional y la falta de poder adquisitivo de la población. Las familias se ven obligadas a retringir sus compras, y son muchas las que van quedando al margen”, expresa la titular de la Liga.

Ya en diciembre del año pasado desde la Defensoría del Pueblo detectaban una reducción en las ventas en los comercios de la ciudad. “En este momento hay entre un 30 y un 40 por ciento de retracción en el consumo en Río Cuarto y en nuestro país en general. Hay que retener el consumo, en muchos casos, obligatoriamente. Las familias restringen sus compras y muchas van quedando desplazadas de la posibilidad de acceder a los productos básicos. El que no tiene no consume, no hay otra alternativa”, expresa Bavera.

Desde la Liga de Amas de Casa consideran que el futuro de esta situación es incierto pero poco alentador a causa de la crisis económica que está viviendo la Argentina.

Además, indican como factores importantes que profundizan la crisis, la falta de perspectivas de aumento de los salarios y el incremento en el costo de varios productos y servicios indispensables. Como ejemplo de estos aumentos mencionan la suba de los medicamentos y del servicio de electricidad.

Por otra parte, manifiestan que lo que está sucediendo en cuanto a la reducción del costo de los alquileres es ejemplificatorio de lo que puede llegar a ocurrir con la canasta básica de alimentos. “Los alquileres están disminuyendo lentamente sobre todo por la falta de demanda: allí reside la importancia de la cuestión”, explica Bavera.

Comentá la nota