Con menos agua en algunos barrios

Aguas Santafesinas decidió ayer reducir el bombeo en un 50 por ciento después de detectar una mancha en el río Paraná, a pocos metros de la toma potabilizadora ubicada en la planta de Arroyito. De este modo, varios barrios de la ciudad se vieron afectados por la baja presión de agua.
El inconveniente fue subsanado cerca del mediodía, una vez que el líquido siguió su curso en el río, que ayer se encontraba en 1,70 metros, muy por debajo de la altura media de 3 metros. Personal de la secretaría de Medio Ambiente provincial tomó una muestra del extraño elemento para identificar su origen, y en las próximas horas dará a conocer los resultados. Guillermo Lanfranco, director de Relaciones Institucionales de Aguas Santafesinas explicó a Rosario/12 que "la calidad del agua de la red estuvo siempre asegurada, por eso se bajó la captación para no afectarla. Esto derivó en algunos inconvenientes, especialmente en los barrios más alejados de la planta, pero no se cortó el servicio".

A primera hora de la mañana de ayer se detectó visualmente un elemento en la superficie del río, a la altura del Club Náutico; y la empresa, preventivamente, redujo el bombeo para evitar que el extraño elemento ingresara al proceso de potabilización a través de la toma de la planta ubicada en Arroyito. La reducción se reflejó en una baja de presión que afectó a los barrios más alejados de las estaciones de bombeo de ASSA.

Lanfranco señaló que a media mañana "la mancha dejó de hacerse visible, con lo cual se reestablecieron las condiciones del servicio, con todas las bombas funcionando". El funcionario de Assa indicó que el extraño elemento "se fue diluyendo lentamente a causa de la bajante del río que hace más lento el curso el agua. Este episodio, con el río a tres metros, se habría diluido sin pasar por la orilla".

Al mismo tiempo, se decidió tomar muestras de la mancha -de unos 300 metros de extensión- para que seán analizadas por la secretaría de Medio Ambiente de la provincia. De todas maneras, Lanfranco anticipó que no se trataría de un hidrocarburo, ya que estos elementos, "por lo general tienen un olor muy fuerte".

Lanfranco adelantó que "al establecer las características del líquido se podrá ver el origen. Si fuera un derivado del petróleo, habría que mirar a las industrias del norte de la ciudad, o bien a algún barco. De todas maneras, personal de la secretaría de Medio Ambiente navegó el río aguas arriba para detectar de dónde pudo haber salido la mancha", precisó.

Por su parte, el ingeniero Edgardo Seguro, director provincial de la secretaría de Medio Ambiente, delegación Zona Sur, dijo a este diario que una de las posibilidades que están evaluando en relación al origen del extraño líquido "puede estar asociado a los trabajos de limpieza que se están haciendo en la desembocadura del Arroyo Ludueña, debido al movimiento de los barros". Los resultados estarán en 48 horas.

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