Un menemista bajo el sol de los K

Un menemista bajo el sol de los K
Scioli respalda al ex intendente de Pinamar Blas Altieri, contra el regreso de Porretti.
Varias rondas de café, charlas en voz apenas audible y aroma a menemismo rondando la mesa principal, la de los comensales famosos. Blas Altieri, intendente de esta ciudad durante 16 años, amigo confeso de los ex presidentes Carlos Menem y Eduardo Duhalde, quiere volver a ser jefe comunal.

Para lograrlo, tiene el apoyo de un viejo ex menemista, el gobernador bonaerense Daniel Scioli, que ayer pasó por esta ciudad y se sentó con él a una larga mesa del coqueto bar Innsbruck, a delinear una estrategia común de cara a las elecciones del próximo 28 de marzo. También estuvieron, claro, la esposa del gobernador, Karina Rabolini, y sus padres, que viven en esta ciudad balnearia, paraíso del ex presidente riojano y su corte durante la década del 90.

Altieri, que también goza de la amistad de peronistas opositores como Francisco de Narváez, parece compartir una obsesión con el gobernador, hoy kirchnerista militante: cerrarle los caminos de regreso al ex intendente Porretti, que acaba de jurar como concejal por el PJ, y que quiere volver como sea al sillón del que fue depuesto a mediados de 2008, con escándalo judicial incluido.

Personas cercanas a Scioli no dudan en tildar a Porretti de "imprevisible", y aseguran que, si fuera por él, "terminaría arreglando con los radicales para volver al poder". Por eso, y con la venia del ex presidente Néstor Kirchner, pusieron en marcha el operativo para que Altieri regrese al sillón que dejó cuando perdió las elecciones con Porretti, en 2007.

El ex titular de la Cámara de Diputados Eduardo Camaño, hoy ministro de Gobierno de Scioli, comenzó la tarea de acercamiento político con el entorno de Altieri, incluido el actual intendente, Rafael De Vito, distanciado de su antecesor desde que motorizó su separación del cargo. La aparición de un video en el que Porretti presuntamente solicitaba coimas a empresarios de la noche pinamarense comenzó la bola de nieve que terminó con su destitución.

El operativo retorno de Altieri, amigo del fallecido empresario Alfredo Yabrán, otro protagonista de la década del 90, tiene un problema: Porretti, que asumió como concejal el miércoles último, es también el presidente del Partido Justicialista de Pinamar.

"Tengo una amistad de muchos años con Blas Altieri, y sería muy bueno un frente electoral unido del peronismo con otros partidos", afirmó Scioli ayer, en conferencia de prensa, como para dejar en claro cuáles son sus intenciones.

Altieri está más que contento con el apoyo conseguido. "A Daniel lo conozco desde que corría con su lancha y venía aquí en los veranos", afirmó el ex intendente a LA NACION. Y asegura que quiere volver porque "Pinamar está muy mal, muy desprestigiado después de lo que pasó con Porretti". "Daniel quiere normalizar este partido", insistió, haciendo otra referencia amistosa a Scioli.

Lo curioso es que Altieri repitió la escena del café en Innsbruck con Francisco de Narváez, cuando éste pasó por esta ciudad el mes último.

Allegados a Porretti afirman que un acuerdo con Altieri es imposible. "No podemos acordar con él, que fue enemigo del peronismo durante los 16 años que duró su gestión", afirmó a LA NACION el concejal Alfredo Baldini, del sector de Porretti.

Luego de que su diploma fuera rechazado por sus pares del Concejo Deliberante, y con el aval de la Corte Suprema de Justicia, Porretti juró como concejal el miércoles último con un mensaje de unidad y paz. "Hay que recomponer vínculos entre distintos estamentos de la sociedad", afirmó el ex intendente.

Altieri, en tanto, no tiene contemplaciones con Porretti, con quien compartió militancia en su partido, Movimiento Unión Partido Pinamar. "No compito con él, pero ya le dije que tenía que renunciar y retirarse de la política por los cargos que pesaban en su contra", afirmó el ex jefe comunal.

Al igual que Porretti, quiere volver a la intendencia. Al kirchnerismo, por lo visto, no le molestan su pasado ni su presente cercanos al ex presidente Menem.

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