Mendoza, tercera en la demanda de los nuevos créditos para vivienda.

Lo confirmó el director Diego Bossio, quien dijo que nuestra provincia acaparó el 13% de la demanda de créditos para casas del país y se ubica sobre Córdoba y Santa Fe. Evalúan otorgar unos 45 mil créditos.
El director del Banco Hipotecario Nacional (y ex secretario de Gestión Pública de Celso Jaque) Diego Bossio, destacó ayer que "Mendoza es la tercera provincia con mayor demanda de créditos hipotecarios en la República Argentina, luego de Buenos Aires y la Capital Federal y por sobre Córdoba y Santa Fe".

"Hasta este miércoles hay 781 casos precalificados por 102 millones de pesos. Estimamos que (este número) se va a profundizar. En la sucursal Gran Mendoza han precalificado 631 familias y en la de San Rafael, 150 más. Esperamos otorgar los primeros 40 ó 45 mil créditos y una vez que se dé esto nuestra expectativa es ampliar aún más el número", manifestó Bossio entusiasmado.

El Banco Hipotecario Nacional firmó ayer dos convenios con el Gobierno de la provincia. El primero con el ministro de Infraestructura, Francisco Pérez, mediante el cual se estudiará la situación de la cartera de morosos hipotecarios, con vistas a traslados o ventas al IPV, en los próximos 30 días.

Se dará así cumplimiento a una ley (de la diputada justicialista Mireya Díaz) que fue aprobada por todas las bancadas y promulgada por el Ejecutivo. La norma establece que el IPV será parte de una solución satisfactoria para los 3.800 deudores morosos cuya vivienda corre riesgo cierto de remate (ver aparte).

El segundo convenio fue firmado con el ministro de Gobierno, Mario Adaro, y posibilita que los empleados estatales y municipales (que cuenten con un ingreso mínimo de 2.000 pesos mensuales) puedan utilizar un código de descuento que les permita el acceso a las operaciones hipotecarias del BHN.

"Ya hay 781 familias que han precalificado (en veinte días). Se trata del 13% de la demanda de créditos cuando Mendoza representa el 4% del PBI. Esto demuestra que Mendoza es una provincia con una clase media fuerte que mantiene su nivel de empleo", destacó Bossio.

Las líneas de crédito para construcción son a 20 años (con uno de gracia) y a una tasa del 10% anual; mientras que las líneas de compra de inmuebles tienen tasas de 18% en edificios nuevos y 20% en viviendas antiguas.

Bossio hizo una enérgica defensa del cambio de sistema jubilatorio argentino que permite disponer de fondos de largo plazo para la construcción de viviendas. "El actual sistema de reparto, depende de los ingresos por cargas sociales y con eso se paga a los jubilados, mientras que los recursos residuales de las AFJP son invertidos por la Anses sin comprometer el pago de los jubilados.

Es que estas inversiones se destinan a sostener el empleo, que es la única manera de que haya más recursos para pagar a los jubilados. Ahora cambió la lógica del sistema. Una cosa son los stocks (fondos de inversión para reactivar el empleo) y otra los flujos (aportes y cargas)", explicó.

"Las AFJP podían invertir hasta el 40% de sus fondos en créditos hipotecarios y nunca pasaron del 0,4%, porque la lógica de las AFJP era hacer negocio y no sostener el empleo. Ahora cambió el sistema", enfatizó Bossio.

Consultora pesimista

La consultora Abeceb.com de Buenos Aires dio a conocer un panorama menos optimista del que exhibió Bosio. "Un universo equivalente a poco menos del 10% de los hogares del país, con ingresos de entre 6.200 y 7.300 pesos mensuales, es el que estaría en condiciones de acceder a los préstamos hipotecarios del gobierno, indicó.

"Si la trabas burocráticas lo permiten, el 3,2 por ciento de los hogares podría obtener préstamos para ?construcción' y el 6,4 para ?vivienda nueva", destaca.

El estudio indica que el grupo de potenciales beneficiarios sería de 700 mil hogares, pero a un promedio de 200 mil pesos por préstamo, el monto alcanzaría para sólo 28.000 créditos.

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