Mendoza podría recibir el año que viene el doble de fondos nacionales

Esto aliviaría la situación fiscal de 2010. Todavía falta resolver el rojo de este ejercicio.
Una buena noticia para varias provincias del país, inclusive para Mendoza. En el proyecto de presupuesto nacional para 2010 se ha previsto para cubrir los baches financieros de aquellas jurisdicciones que presentan problemas para cancelar sus deudas, casi el doble de fondos que en el vigente.

Puntualmente, mientras que para la partida correspondiente al Programa de Asistencia Financiera (PAF) de 2009 se estimaron unos $ 6.085 millones, para el año que viene se prevé que esta suma podría ascender hasta los $ 11.870 millones.

De no sufrir estos montos modificaciones en el Congreso, las provincias complicadas en materia fiscal (que son la mayoría) se podrían sacar un gran peso de encima ya que tendrán mayor margen para focalizarse en resolver los problemas financieros de 2009. Éste es el caso de Mendoza.

A propósito, Pablo Frigolé, subsecretario de Financiamiento de la provincia, comentó a este diario que "teniendo en cuentas las partidas previstas para asistir a las provincias en este proyecto se acotan las necesidades financieras para el año que viene y restarían resolver sólo las de 2009". Que según las estimaciones oficiales ascenderían hasta los $ 478 millones, de los cuales $ 90 millones corresponderían a los municipios.

Lo concreto es que por la Ley de Responsabilidad Fiscal, las provincias que están adheridas a la misma (actualmente son 12 jurisdicciones) y que no cuentan con suficientes medios financieros para atender los vencimientos de capital de su deuda, podrán acceder a los fondos del PAF a través de la partida del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial instrumentado por el Ministerio de Economía para la cancelación parcial de los mismos.

Este año Mendoza ha recibido alrededor de $ 300 millones, y con los números previstos en el presupuesto nacional de 2010 se rumorea que podrían ingresar a las arcas provinciales el doble, o sea $ 600 millones, el año próximo.

Vale aclarar que los fondos del PAF se distribuyen entre las jurisdicciones de acuerdo al grado de cumplimiento que exhiban de sus obligaciones en los últimos años y de las estimaciones sobre la situación que presenten las cuentas públicas de los presupuestos provinciales para 2010. Es por estos motivos que aún se desconocen cómo se repartirán los $ 11.870 millones entre las diferentes jurisdicciones, aunque se podría presumir que las provincias que mayor "feeling" conserven con la Nación serán las más beneficiadas.

Una de las ventajas de endeudarse con la Nación, sobre otras alternativas, es que estos préstamos pagan una tasa anual relativamente baja, de 6% aproximadamente, y que las amortizaciones se cancelan en ocho años con un año previo de gracia. Y aunque estos recursos nacionales son para asistir las vencimientos de capital de las deudas provinciales, si se aprueba la modificación de la Ley de Responsabilidad Fiscal, tal como lo han peticionado varios gobernadores, estos fondos también podrán ser destinados a gastos corrientes, práctica que hoy está prohibida.

Al tiempo que por los descalces financieros que se producen en las cuentas provinciales hasta que se liquidan los fondos del PAF y con el propósito de cubrir los baches de las provincias que no se han adherido a la Ley de Responsabilidad Fiscal, el proyecto de ley del presupuesto nacional para 2010 expresa que "se propicia un programa que puede destinarse a la regularización de situaciones excepcionales de las tesorerías provinciales, en aquellos casos donde se observen limitaciones financieras que impidan el normal funcionamiento de los servicios básicos provinciales".

Déficit actual

Con las estimaciones de los datos macroeconómicos en mano, posiblemente en menos de 15 días el Gobierno provincial decidirá por cuáles instrumentos financieros optará para cubrir el déficit actual de casi $ 500 millones, para finalmente enviar la iniciativa al debate legislativo.

A propósito, Frigolé señaló que "priman las alternativas de un posible armado de bono y la de un fideicomiso financiero con títulos de valores representativos de deudas suscriptos por entidades financieras nacionales, como es el caso del Banco Nación".

Lo cierto es que las expectativas para que el país y la provincia retomen el mercado de capitales internacionales crecen con el tiempo, ya que el funcionario destacó que "de a poco los países desarrollados han comenzado a mirar nuevamente a los emergentes en materia financiera y paralelamente la Nación está intentando arreglar con los holdouts. También se espera que las tasas bajen y que la economía se recupere a mediados del año próximo", agregó.

Actualmente, lanzar un bono al mercado implicaría una tasa de interés que rondaría entre 8% y 9% anual, que cotizaría en dólares y que contaría con la garantía de fondos provenientes de la coparticipación o de las regalías.

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