Mendoza está retrasada en el crecimiento de la olivicultura

El poco crecimiento y tecnificación se debe a la exclusión de la ley de diferimiento impositivo de los ‘90.

Mendoza es la provincia que menos aumentó su producción olivícola en los últimos años. Este retraso en la cantidad de hectáreas sembradas y la baja tecnificación se debe, básicamente, a que la provincia no fue incluida en la ley de diferimiento impositivo, que estuvo dentro de la política de promoción industrial iniciada a principios de la década de los ‘90, la que sí benefició a San Juan, La Rioja y Catamarca, las otras grandes productoras de olivos.

Mientras que estas zonas pasaron de cultivar 5.000 a 20.000 nectáreas con aceitunas, Mendoza pasó de las 15.000 a las 20.000. Por su parte, Europa cuenta con unas 500.000 hectáreas cultivadas.

Además, un fiel reflejo de las consecuencias que esta exclusión de Mendoza a la exención en los beneficios impositivos es que la provincia mantiene cerca del 60% de su actividad con los métodos tradicionales, mientras que en San Juan el 90% se desarrolla dentro de la olivicultura “moderna”, es decir con tecnificación, según destacó a Ciudadano Facundo Vita, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de San Juan.

Además, Mendoza pasó de ser la primera provincia productora de olivos –a principios de los 90– a ser ocupar el cuarto lugar en la actualidad, precediendo a Catamarca, La Rioja y San Juan.

Además, Vita habló sobre la producción argentina en su conjunto y el comercio. Destacó que toda la producción nacional de aceite de oliva representa tan sólo el 3% de la producción mundial, a pesar del alto crecimiento que tuvo la misma en el cono sur del continente americano. Chile, por su parte, es uno de los países que más creció en este sentido.

De toda la producción de aceites que se fabrica en el país, el 95% es extra virgen y los mayores compradores son Estados Unidos (de aceites fraccionados) y Brasil (de aceite a granel).

Pero la Argentina ocupa el primer lugar como exportadora de aceitunas para mesa, siendo Brasil el mayor comprador.

Sin embargo, Vita destacó que el mercado interno es ínfimo, ya que en el país se consumen apenas entre 150 y 200 gramos de aceite de oliva por habitante por año, mientras que en España el consumo interno alcanza entre los 5 y 8 kilos de este producto por habitante anualmente.

Comentá la nota