Mendoza escuchó en Pompeya a las partes en conflicto y regresó.

Mendoza escuchó en Pompeya a las partes en conflicto y regresó.
MISIÓN NUEVA POMPEYA (Especial)--El conflicto desatado en esta localidad con la protesta indígena, que desde el miércoles corta la ruta 9 e impide la entrada y salida de vehículos, se mantuvo ayer, y divide cada vez las posiciones con pobladores de la planta urbana. Pese a la presencia de dos ministros y funcionarios provinciales, el piquete se mantiene aunque cada cuatro horas permiten el paso de vehículos por algunos minutos.
La ministra de Salud Sandra Mendoza dialogó ayer por la tarde con manifestantes aborígenes y con otros habitantes de Pompeya que disienten con el corte. Luego de escuchar a ambas partes confirmó que el personal médico cuestionado está en uso de licencia y que en su reemplazo se designó a los médicos Sonia Duarte y Raúl Pardo.

Sin embargo, el enojo de criollos no cesa por el desabastecimiento de alimentos y combustible, necesario para la generación de energía eléctrica y porque no están de acuerdo con el cambio de profesionales en el hospital.

Muy enojados

“Acá a la comunidad la integramos tanto criollos como wichís, pero el gobierno habla solamente con los aborígenes. Ni siquiera fuimos consultados como junta local del Partido Justicialista”, reprochó Alberto Báez, presidente del peronismo municipal.

Comerciantes y vecinos blancos se reunieron ayer por la mañana en la comisaría del pueblo, donde se escucharon críticas al ministro de Desarrollo Social, Aldo Leiva, porque el viernes fue hasta el punto de conflicto pero sólo para dialogar con los aborígenes que cortan el acceso a la localidad.

“Lo que no vamos a aceptar es que se saque a los tres médicos que los aborígenes quieren que se retire del hospital. Son tres profesionales que tienen muchos años en la zona y contra los cuales no hay ningún tipo de denuncia formal”, planteó Walter Azarevich, propietario de un servicio de TV por cable.

Los wichís dicen que llegaron al piquete hartos de años de marginación y destrato en el hospital. Por ello responsabilizan principalmente al intendente local, Vicente González, acusado durante mucho tiempo de un manejo despótico del poder municipal en ese rincón de El Impenetrable. González estaría en Resistencia, ya que el corte le impide regresar a la localidad.

El piquete, que comenzó el miércoles, acentuó un clima de confrontación con componentes étnicos y tensión por mucho tiempo de trato desigual.

Ayer la situación se descomprimió un poco cuando se liberó por un rato el tránsito cada cuatro horas, luego de que el gobierno ordenara la entrega de 1.500 bolsones con alimentos y se diera licencia a los médicos cuestionados.

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