Mendoza desaprovecha la mitad del agua que llevan sus ríos

"Estamos perdiendo 50% del agua", sentenció el presidente de la flamante Fundación por el Agua, Ángel Cereda, presentada el jueves pasado. Su diagnóstico se basa en un estudio que realizó en una finca de San Martín.
Asimismo, el oasis del río Mendoza genera menos de la mitad de la cantidad de agua que los organismos internacionales recomiendan que debería recibir una persona durante un año. Afirman también que si el agua se aprovechara correctamente, se podrían regar 200 mil hectáreas que generarían ingresos directos e indirectos para 200 mil personas.

El diagnóstico

Cereda explicó que una finca de 20 hectáreas necesita unos 9.500 metros cúbicos al año, "pero la estadística nos indica que recibe el doble, el resto del agua se pierde". Su afirmación se basa en las mediciones que hicieron sobre el canal matriz San Martín. "Con ese canal se pueden regar 34 mil hectáreas pero tienen derecho 25 mil y sólo le llega el agua a 17 mil hectáreas; las otras 18 mil no reciben nada pero el agua está y por eso es que podemos afirmar que se pierde la mitad.

"En el Informe Ambiental que hicimos este año tenemos el dato que del total de agua que circula por la parte externa de las fincas se pierde cerca de 54% en la zona del río Mendoza y cerca de 40% en la zona del río Tunuyán inferior; el porcentaje es similar al que indican desde la Fundación", indicó el secretario de Ambiente, Guillermo Carmona, quien además sentenció: "El problema del agua está sobrediagnosticado y hay que dar un salto grande para mejorar la eficiencia".

En este sentido afirmó que están llevando acciones en conjunto con el Departamento General de Irrigación, con el Ente Provincial del Agua y Saneamiento (EPAS) y las Asociaciones de Cauce para definir una solución a largo plazo.

"Queremos garantizar la provisión del agua, esto lo tenemos que coordinar con estas instituciones porque lo hemos tomado como un desafío ambiental", agregó el funcionario. Además admitió que en los distintos foros departamentales en los que se está discutiendo el Plan Estratégico de Desarrollo surge este problema recurrentemente.

Hectáreas y trabajo

El titular de la Fundación por el Agua explicó que "hay unas 200 mil hectáreas en la provincia que se podrían regar".

De esta forma, Cereda vincula esa tierra sin cultivar y el empleo que generaría: "Se calcula que se genera un puesto de trabajo por cada 5 hectáreas. Con esas 200 mil hectáreas se crearían 40 mil puestos de trabajo, es decir que se beneficiaría a 120 mil personas que forman parte de las familias de esos 40 mil que tendrían trabajo", explica y agrega: "si además le sumamos el valor agregado que deben tener los productos cultivados como la tarea del galpón de empaque y el trabajo indirecto que se genera, la cifra de beneficiados llegaría a las 200 mil personas que tendrían un beneficio económico por el trabajo creado. Todo esto sin tocar las aguas subterráneas".

Oasis del río Mendoza

Jorge Chambouleyron, ex superintendente del Departamento General de Irrigación durante el gobierno de Felipe Llaver, advirtió también sobre lo que ocurre en el oasis del río Mendoza. "Hoy genera 1.600 hm3 para un millón de habitantes. Esa cantidad es menos de la mitad de la cifra que los organismos internacionales recomiendan. Estos indican que por año cada habitante debería recibir 3.500 hm3", señaló el ex funcionario.

Además, de los 1.600 hm3 se pierden en los cauces y en la red de riego unos 450 hm3, entonces los 1.600 quedan en 1.200. A eso hay que agregarle que la demanda de agua potable e industrial es de 300 hm3 y la agricultura se lleva 1.200.

"Esos números nos indican que tenemos un déficit de 300 hm3 y son los que se obtienen bombeando agua de los pozos", afirma Chambouleyron quien además no ve bien el futuro: "Si en 2020 tenemos la sequía centenaria el déficit de agua será de 534 hm3". Además, dejó claro que las perforaciones ya superan los 100 metros de profundidad porque el agua que se encuentra más cerca de la superficie no es de calidad.

Propuestas

Cereda, quien fue inspector de cauce del canal matriz San Martín del río Tunuyán inferior y ahora preside la Fundación por el Agua, entiende que una forma de afrontar el problema es avanzar en la impermeabilización de canales y "hacer consorcios de regantes para que reciban el agua en boca de finca".

Chambouleyron entiende que también habría que avanzar con los derechos de riego y dice sorprendido: "Hace 12 años que está el dique Potrerillos y tenemos la misma superficie con derechos de riego definitivo".

Comentá la nota