En Mendoza, Cristina confirmó la reducción del 50% a las retenciones vitivinícolas y no se cruzó con Cobos

En Mendoza, Cristina confirmó la reducción del 50% a las retenciones vitivinícolas y no se cruzó con Cobos
La presidenta Cristina Kirchner anunció un subsidio de 50 millones de dólares y la reducción de las retenciones para el sector vitivinícola, al participar de la Fiesta Nacional de la Vendimia, donde desarrolló una agenda que la mantuvo lejos del vicepresidente Julio Cobos.
La primera mandataria anunció que la mitad las retenciones -del 5 por ciento- que pagan los exportadores de vino serán destinadas a un fondo de asistencia económica a los sectores más débiles de la cadena productiva de la vitivinicultura.

"También, quiero anunciarles que hemos firmado con el BID un crédito por 50 millones de dólares", afirmó la Presidenta, y convocó a "seguir trabajando con fuerza, porque si se pudo superar la crisis de 2001 y 2002, también se podrá salir de esta crisis que la Argentina no ha producido".

En las cinco horas que duró su visita a Mendoza para participar de la tradicional Fiesta de la Vendimia, Cristina se mantuvo pegada a la agenda oficial, a fin de evitar un nuevo cruce con el vicepresidente Julio Cobos.

La Presidenta arribó al aeropuerto El Plumerillo a las 13:45, fue recibida por el gobernador local, Celso Jaque, y luego se reunió por media hora con representantes de cooperativas vitivinícolas.

"Estamos ante una severa crisis de carácter global de la cual nadie sabe el fondo. Si antes era necesaria la unión del Estado, la empresa y el trabajo, ahora lo es más que nunca", afirmó ante cientos de empresarios.

En la bodega Velazco de Baquedano, Cristina fue blanco de silbidos y abucheos de parte del centenar de periodistas acreditados, disconformes porque la organización del acto los colocó en una sala apartada, en la que no había sillas ni recursos técnicos para seguir las palabras de la Presidenta.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, salió a calmar los ánimos, al asegurar: "No sé lo que ha pasado, pero estamos dispuestos a conversar siempre".

Más tarde, la Presidenta se trasladó junto a su comitiva hasta el hotel Hyatt, en el centro de la capital mendocina, donde se había montado el palco de autoridades, para poder observar la última parte del desfile de reinas, caballos, carruajes y cuadros tradicionales, que este año recorrió el centro durante cuatro horas.

Allí, tuvo un breve contacto con el público, y finalmente, la primera mandataria se fue de la provincia a las 17:40, sin asistir al acto central de la Vendimia, previsto para última hora en el teatro griego Frank Romero Day, en medio de las primeras estribaciones de la Cordillera de los Andes.

Su ausencia en el cierre de la fiesta tuvo que ver con Cobos, a quien Cristina prefirió evitar, luego de haberlo cruzado el pasado domingo en el Congreso nacional, durante la Asamblea Legislativa.

En el marco del operativo que se montó para eludir a Cobos, allegados al vicepresidente se quejaron porque un avión oficial no pasó a buscarlo a tiempo.

Argumentaron que el retraso fue para "evitar que se cruzara" con la titular del Ejecutivo, y retrasar su llegada a Mendoza.

La Presidenta estuvo acompañada por Randazzo, el jefe de Gabiente, Sergio Massa, y los ministros de Producción, Débora Giorgi, y de Planificación Federal, Julio De Vido.

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