Mendoza cedió $700 millones a la caja de la ANSES este año

Es el 15% de la coparticipación que aportan las provincias al superavitario organismo, que financia anuncios presidenciales y déficit nacional. En 2010, se estima, la suma crecerá alrededor del 68%.
Mendoza aportó este año más de $700 millones a la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Significa el equivalente al 10% del Presupuesto provincial de 2009 y fue a parar a las arcas del superavitario organismo nacional con el que la Nación financia su propio déficit.

Se estima que en 2010 el aporte local a las arcas del ente nacional ascenderá a $1.180 millones. Esto, a pesar de la oposición de legisladores y gobernadores enemigos y afines al Gobierno nacional.

Celso Jaque no pudo conseguir un peso de la caja de ese ente, al menos así lo hizo saber públicamente, para paliar el agujero que produjo en las cuentas provinciales su gestión anual, durante la que se gastaron, según reconoció el Gobierno, $500 millones más de lo que ingresó a Mendoza por coparticipación y recursos propios. Tampoco hay en marcha ninguna obra de gran calibre que sea financiada con plata de la ANSES.

Las provincias comprometieron el 15% de sus ingresos por coparticipación al comienzo de la década del 90 para salvar el rojo que generaría en los fondos de la ANSES la implementación del sistema de AFJP. Cuando se derogó el mismo, a fines de 2008, no se modificó el porcentaje de aportes provinciales a la caja del organismo.

Actualmente, con la nueva composición del Congreso de la Nación, el tema ocupará un lugar prioritario en la agenda legislativa, dijo a Diario UNO el diputado por Mendoza Enrique Thomas (PJ Federal). "Es imperiosa la derogación de los aportes a la ANSES, porque con el actual sistema es una injusticia que no tiene argumentos para sostenerse", aseguró el legislador.

No obstante, el demócrata Omar De Marchi, quien acaba de jurar para ejercer un nuevo mandato en la Cámara Baja, advirtió que la derogación de los aportes de las provincias a la ANSES no será tan sencilla, porque "depende de un acuerdo entre todas las provincias". De Marchi resaltó que fue él el primer mendocino que planteó en el Congreso la derogación del aporte.

Jaque se quejó, pero no avanzó

Thomas y el senador radical Ernesto Sanz también hicieron planteos en contra de seguir engordando la caja de la ANSES con fondos provinciales. Hasta el propio Celso Jaque esbozó un reclamo en noviembre de 2008 en una charla con periodistas en nuestra provincia, pero lejos de formalizarlo ante la Nación no volvió a mencionar el tema.

Entonces, el rechazo a la continuidad de los aportes a la ANSES fue enarbolado por un gobernador kirchnerista, el salteño Juan Manuel Urtubey. Frente a la más selecta representación del empresariado nacional reunida en el Coloquio de Idea, en octubre de 2008, el mandatario norteño argumentó a favor de la abolición de los descuentos de coparticipación para favorecer a la ANSES. Todavía no se anunciaba el fin del régimen de las AFJP.

En febrero de este año, con la estatización del sistema de previsión social ya concretada, el gobernador socialista de Santa Fe, Hermes Binner, se despachó contra la Nación por los fondos de su provincia que terminaban en la caja de la ANSES. El mandatario cordobés Juan Schiaretti propició una causa en la Corte Suprema de Justicia contra la Nación. Córdoba tiene una relación distinta en este caso, porque, a diferencia de Mendoza, nunca transfirió la caja de jubilaciones de la provincia a la Nación.

De Marchi quiere retomar la caja

De Marchi aseguró que si Mendoza hoy tuviese en su poder la caja previsional, con los fondos cedidos a la ANSES no sólo podría pagar en término a sus jubilados, sino que "tendría un superávit de por lo menos $200 millones para invertir en necesidades provinciales". La cuenta del demócrata es que en concepto de haberes se hubiesen gastado unos $500 millones.

Basado en este cálculo, el lujanino De Marchi insistió en que "Mendoza tiene que recuperar la administración de la caja de jubilaciones. Con el superávit se podrían hacer, por ejemplo, los hospitales que faltan para atender bien la salud de la gente, sin tener que depender del poder central de turno".

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