Un mendocino reemplaza a Zanola y defiende su gestión

Un mendocino reemplaza a Zanola y defiende su gestión
Sergio Palazzo es el secretario adjunto de los bancarios. Asegura que la detención de su jefe fue "desmedida" y que no hay nada que pruebe que se suministraron remedios truchos.
La reciente detención del jefe de los bancarios, Juan José Zanola, relacionada a la causa que se originó en 2007 por la comercialización de medicamentos truchos, dejó en un puesto clave del gremio a un mendocino: Sergio Palazzo. Se trata del secretario general adjunto, un incondicional de dirigente porteño que es por estas horas el máximo conductor del sindicato.

El hombre refutó cada una de las acusaciones que pesan sobre la obra social bancaria (OSBA) y aguarda esperanzado por la pronto liberación de su amigo y líder sindical. "Creemos en la Justicia y la celeridad que pueda tener para que de una vez por todas se esclarezca esta situación. La detención fue desmedida. Además revocó una eximición de prisión que él mismo juez había dado", expresó.

El dirigente también reconoció que esta situación puso en jaque la prestación de los servicios de la mutual, lo que ocasionó una pérdida estrepitosa de afiliados a razón de 3.000 personas mensuales.

El titular de La Bancaria aseguró que ni por un segundo "dudamos de la inocencia de Zanola" y cargó contra el juez federal Norberto Oyarbide acusándolo, por enésima vez, de "montar un show mediático, casi dantesco". "El juez se acerca cada vez más a una estrella televisiva y se aleja de la prudencia que le corresponde tener un magistrado federal".

A partir del 4 de setiembre el juez Oyarbide inició una serie de procedimientos que hasta el momento suman 217 allanamientos. Una de las primeras medidas se produjo en las instalaciones del Policlínico Bancario, que maneja La Bancaria. El allanamiento llegó en medio de sospechas sobre los vínculos de Zanola con la organización de una red que comercializaba medicamentos adulterados.

En esa oportunidad el magistrado descubrió que en el centro de salud funcionaba una oficina de la droguería San Javier (acusada de vender medicamentos truchos), además de gran cantidad de remedios adulterados, cajas con documentación, historias clínicas de pacientes vivos y muertos con enfermedades oncológicas o con VIH tratados con los remedios sospechosos.

"En el policlínico nunca funcionó una oficina de San Javier. El juez dice que sí, pero tendrá que acreditarlo de alguna manera. En cuanto a los remedios, era medicación vencida y lo que encontró es lo normal. No había en gran escala que hiciera pensar que era para la venta o consumo. Una o dos veces al mes se dan de baja los medicamentos vencidos, es un proceso habitual", declaró Palazzo.

En este sentido, volvió a desmentir que en alguna oportunidad hubieran suministrado medicamentos truchos a los pacientes y puso como testigo clave a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

"Desde que se inició este show mediático y se intervino la mutual (OSBA) la Anmat montó una oficina en el lugar y todos los afiliados que tenían dudas o sospechas de los medicamentos podían hacer la denuncia para que se investigara. Hubo alrededor de 150 presentaciones diarias al principio. Pero lo más importante es que no hay ni un solo informe que acredite que los afiliados tenían remedios en mal estado", insistió.

Palazzo, que continuará al frente de La Bancaria por varios días más ya que desestimaron un pedido de excarcelación a Zanola, volvió a negar una vinculación con fines espurios con la droguería sospechada de vender remedios adulterados y sostuvo que la relación era meramente "comercial" y de buena fe. "Estaba habilitada como proveedora por el propio Estado y si era así se supone que las controla. Y sino puede controlarlas entonces hay que dudar de todas las (empresas) que figuran en ese listado", se defendió.

Palazzo explicó también la delicada situación por la que atraviesa la obra social bancaria. "La mutual está intervenida desde setiembre. Hoy no hay nada, no se están prestando servicios. Estamos perdiendo entre 2.000 y 3.000 afiliados por mes", confesó el mendocino quien espera una señal del interventor Pedro Ferrara para revertir este magro panorama.

Otro factor que influye negativamente es la suculenta deuda que mantiene la obra social. El monto ascendería a $ 400 millones, lo que derivó en el llamado a concurso de acreedores. Hay alrededor de 1.500 proveedores sin cobrar, según informó la prensa porteña.

Sobre esto, el dirigente gremial mendocino tiene otra visión: "Acá no hay nada raro", dijo y sostuvo que la deuda se generó a partir de "la falta de pago de los bancos que nos deben 1.400 millones de pesos".

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