Memorial de agravios

Uno de los últimos hechos que produjo un crack en las relaciones entre la Casa de Gobierno y la intendencia se dio en octubre de 2008, cuando el gobernador Alperovich ofreció al intendente Amaya una candidatura a senador nacional.
Sin embargo, el jefe municipal desistió de esa oferta. En el entorno alperovichista analizaron esa negativa como un intento por "cortarse solo" de parte de Amaya. Incluso, se advirtió que el intendente erró en su decisión y mostró que "su fidelidad política" tiene límites.

A principios de 2008, Amaya se dio de narices con la decisión de cobrar un tributo por las obras de pavimento. El jefe municipal ordenó enviar las boletas a los vecinos de Villa Luján, pero la gente puso el grito en el cielo y estalló la polémica. En ese momento, Alperovich terminó con la controversia al ordenar que nadie pague ninguna tasa por las obras inauguradas. Ese episodio dejó secuelas. Amaya quedó mal parado frente a la opinión pública por tener que obedecer una orden del mandatario y padeció los costos por intentar cobrar un tributo sobre la pavimentación.

A fines de 2008, Amaya anotó en su libro negro de desaires lo acontecido el 8 de octubre. Ese día, cumpleaños de Juan Domingo Perón, acudió a su monumento en el parque 9 de Julio porque tenía previsto dejar una ofrenda floral junto con la presidenta del PJ, Beatriz Rojkés. Pero ella ni ninguna autoridad del PJ fue a acompañar a Amaya: nadie lo llamó para decirle que el partido había organizado su propio acto. En el entorno del jefe municipal apuntaron contra el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, por el vacío sufrido.

Al menos, una desavenencia por año se registró entre la gobernación y la intendencia. En 2007, también hubo un enfrentamiento por intereses cruzados. La instalación de un local de Carrefour en el microcentro desató la pelea en público. Los ediles habían aprobado la excepción al Código de Planeamiento, pero el intendente Amaya vetó la ordenanza. Alperovich, no obstante, defendió el emprendimiento y, al final, volvió a imponerse la decisión de la Casa de Gobierno: los ediles insistieron la norma.

Durante la apertura del período de sesiones ordinarias, que tuvo lugar el 1 de marzo, el intendente Amaya hizo referencia a las obras del municipio. En ese marco, agradeció el respaldo de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, pero al gobernador ni siquiera lo mencionó.

Durante la realizacion del II Congreso Argentino de Cultura, realizado en Tucumán, el intendente Amaya no asistió al acto de apertura. Se justificó en su notoria ausencia manifestando que se encontraba enfermo.

Al conmemorarse los 25 años de democracia en el país, el intendente Amaya organizó un homenaje a ex intendentes de la capital. El 10 de diciembre de 2008, Amaya resaltó que "quien le teme al debate, le teme a la democracia". Sus palabras tronaron en el alperovichismo, tildado de intentar avasallar al Poder Judicial.

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