Memoria con una consigna: Nunca más.

Con diversos actos se conmemoró ayer el Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia. Una de las ceremonias más significativas se llevó a cabo en el panteón que guarda los restos de Rómulo Artieda, desaparecido durante la dictadura (foto). Los organismos de Derechos Humanos pidieron celeridad judicial en los procesos aún abiertos. En el interior también recordaron la fecha.
El aniversario del golpe de Estado de 1976 encontró a los organismos de derechos humanos en el recuerdo, pero también en el reclamo. Ayer a lo largo de la jornada se desarrollaron actividades conmemorativas que tuvieron como matriz, no sólo el homenaje a los desaparecidos correntinos, sino también el pedido de celeridad en las causas por delitos de lesa humanidad, en cuyo trasfondo se inserta la demanda de mayores recursos para la Justicia.

La Comisión Provincial de Derechos Humanos conmemoró el “Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia” con un acto en el Memorial al Desaparecido del cementerio “San Juan Bautista”, donde -desde octubre del año pasado- se encuentran los restos del estudiante Rómulo Artieda, que fuera identificado luego de 32 años desaparecido.

“El nuestro es un raro privilegio, porque tenemos un lugar donde llevar una flor a nuestro familiar, pero que fue muerto por un régimen malicioso”, dijo a El Litoral Marisa Sanauria de Artieda, esposa de Ramón, hermano del estudiante por cuyo secuestro y muerte el año pasado fueron condenados 4 hombres de las Fuerzas Armadas.

El acto del Memorial al Desaparecido tuvo como oradores al vicepresidente de la Comisión de Derechos Humanos, León Lifschitz, Ramón Artieda y Rosario Ayala, hermana de Vicente “Cacho” Ayala que permanece desaparece desaparecido y por cuyo caso el 5 de agosto comenzará en la Justicia Federal el juicio contra el único imputado, el policía Diego Ulibarrie.

El vicepresidente de la Comisión, manifestó su satisfacción de que Corrientes “esté entre las primeras del país en castigar judicialmente a los criminales”, aunque reconoció que “aún queda mucho por hacer”.

En la misma línea se expresó Marisa Sanauria al indicar que “si bien es destacable lo del juicio del Regimiento de Infantería 9, no fue suficiente” y pidió por celeridad en las causas. “En la provincia es muy importante que se investigue y se llegue a juicio con lo que ocurrió en Goya con las Ligas Agrarias”, indicó.

En ese sentido, aunque reconoció que “se está trabajando”, aseguró que “sería bueno que haya más recursos para que la Justicia actúe con mayor celeridad”. Así, se refirió a la distancia y los inconvenientes que genera en Goya el hecho de que la causa de Derechos Humanos por los hechos de esa ciudad tengan juzgado y fiscalía ubicados en esta capital.

“Pero además, hay que tener en cuenta que se trata de una cuestión generacional, porque si pasa mucho tiempo no vamos a tener a quien juzgar ya que los represores son personas grandes”, resaltó Sanauria.

Vale señalar, en Corrientes está pendiente un juicio contra el general del Ejército Cristino Nicolaides, quien por razones de salud no compareció ante el tribunal que el año pasado juzgó los delitos cometidos en el centro clandestino de detención que funcionó en el RI9. Con más de 70 años, el represor permanece -según las últimas versiones- internado en una clínica de Córdoba.

Entretanto, desde los organismos de Derechos Humanos indican que aun se encuentran en etapa de instrucción seis causas abiertas por delitos cometidos durante la dictadura.

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