Los mejores chimentos políticos (y de sociedad)

Flor K debe rendir libre todas las materias, sigue la lucha por la herencia de Melchor Posse, Grondona (Mariano) abucheado en La Matanza, Rudy Ulloa se mudó a Pilar, Cavallo y mucho más...
Flor Kirchner agoto las faltas y debera rendir el año libre en diciembre

La historia cuenta una llamativa coincidencia. Los hijos de los presidentes argentinos han tenido alguno que otro inconveniente durante su escolaridad o en sus carreras de grado. Basta recordar el momento en que Zulemita fue descubierta copiándose con auriculares en la facultad. O a los hijos de Fernando de la Rúa, alguna vez acusados de utilizar influencias para aprobar materias en la Facultad de Derecho –aunque su padre todavía no era presidente, sino jefe de Gobierno porteño–. Florencia Kirchner, en cambio, es premiada por su familia. A la joven le complacen todos sus deseos, desde un Mini Cooper cero kilómetro hasta vacaciones con amigas en Pinamar. Pero no precisamente por ser aplicada en sus estudios. Visitas relámpago al Calafate, varios días en España con su madre y una gira por el norte de Africa, con visita a la tumba de Tutankamon incluida, completaron un año de premios y libertades fuertes. Claro, “Florkey” gozaba de tiempo libre hasta estos días. Pero se acabó. De ahora en más a la joven K tendrá que quemar sus pestañas estudiando pues debe rendir libre todas las materias del último año de la secundaria. Florencia excedió holgadamente el límite de faltas permitidas y por el colegio la esperan para que rinda examen en diciembre.

Vista al mar

Rafael Estrella y su mujer, Enriqueta, son amigos de Ignacio Gutiérrez Zaldívar y comparten con amigos algunas tenidas gastronómicas en lugares más bien ocultos. Esta vez, importaron tres jamones de calidad superior –valor entre $ 3 mil y $ 10 mil– para que los paladares conozcan las diferencias entre un pata negra recebo, un ibérico bellota con hueso y otro sin. Y Antonio Gomis, CEO de YPF, comentaba el placer de tener en Buenos Aires este alimento, tan adorado en la Península. También hubo lomo ibérico, queso manchego, una escalofriante tortilla de patatas, croquetas de pollo y brazo de gitano. El jerez Tío Pepe corrió como agua y un espumante enfriaba paladares. También desfiló un torrontés de Rodolfo Lavaque, y un tannat. Con 30 grados a la sombra, el embajador español, Nacho, y los más informales se sacaban la corbata y disfrutaban de las pinturas que decoran la residencia de Estrella. Mucho se comentó la ausencia de mujeres en la Academia. De hecho, Margareth Henríquez parte a París para hacerse cargo de la prestigiosa Casa Krug. La solución: invitar a los académicos con sus señoras. Fue el caso de Carlos Fontán Balestra, cuya mujer, Pompi, se incorporó más tarde, al cerrar su consultorio. Alejandro Macfarlane, contaba del viaje por Africa con CFK y, recién llegado de Nueva York, estaba Enrique Larreta, sabihondo en el tema de los jamones. También presentes, María Podestá, Gloria Lacau, Laura Orcoyen y María Keglevich.

Estanflacion

En el Club del Progreso lo recibieron con aplausos para presentar su libro Estanflación: inflación con recesión. Jorge Asís reconoció que es un personaje “incómodo”, pero admitió sentir una gran admiración por él y por su trabajo. De buen humor, Domingo Cavallo fue más práctico y, tras agradecer los elogios, sentenció: “La verdad es que este libro, como tantas otras cosas en mi vida, lo escribí a las apuradas y pensando en sacarlo en verano, que la gente compra libros para leer sin importarle de qué se traten”. El patio del Club estalló en una carcajada y los sesenta invitados aplaudieron a rabiar. Entre ellos, Eduardo Menem, Cristiano Rattazzi, Haroldo Grisanti, Horacio Liendo, Guillermo Alchourrón, Martín Grynblat y Fernando Petrella. Alguien dijo por lo bajo: “Tenemos al mejor Cavallo entre nosotros”. Claro, Sonia se fue a EE.UU. a visitar a sus hijos y nietos.

Futuro asegurado

El hombre un día se fue del barrio: se mudó de Río Gallegos a la zona norte del Conurbano buscando tranquilidad y estar cerca de su jefe. Rudy Ulloa se instaló así en el country Pilar del Este, a 46 kilómetros de Capital y a varios menos de Olivos, ideal para llegar rápido a la Quinta Presidencial cada vez que lo convocara Néstor K. Pero desde hace unos meses, el barrio privado elegido para vivir por el ex chofer perdió su calma habitual y se convirtió en un desfile de peritos, fiscales y agentes judiciales. Rudy no podía saber, claro está, que en ese mismo country vivía Sebastián Forza, ilustre desconocido hasta que apareció muerto en un zanjón. La cuestión es que, para recuperar la tranquilidad y conservar su celoso bajo perfil, Ulloa abandonó hace dos semanas el lugar y desembarcó con su prole en otro barrio cerrado de la zona.

Lirica ‘for export’

Tantos meses de preparación no fueron en vano: quedó claro en la imponente residencia de Park Avenue donde funciona la Americas Society, donde un grupo de artistas del Teatro Colón ofreció un notable recital lírico a sala llena, con presencias destacadas del mundo diplomático, empresario y cultural. El concierto se realizó en los salones del primer piso, luego de una presentación de Susan Segal, seguida por la incansable Ana Massone. Entre quienes disfrutaron la velada estaban Javier y Marcela Pérez de Cuellar (recién llegados de París); Patricia Phelps de Cisneros, gran coleccionista de arte y fundadora del Mozarteum de Venezuela por inspiración de Jeannette Arata de Erize; el embajador de España ante la ONU, Román Oyarzun y su mujer Begoña, que vivieron ocho años en Buenos Aires; la reconocida mecenas y vicepresidenta del Metropolitan Opera House, Mercedes Bass, y Máximo Flugelman, financista y compositor argentino que voló especialmente ese día desde Washington. Teresa Bulgheroni y Alejandro Cordero, escudado por su hermana Marta Cordero de O’Farrel, cuidaron hasta el detalle la organización: para que la imagen y no sólo la música del Colón estuvieran presentes, por ejemplo, llevaron desde Buenos Aires los programas con la imagen de la cúpula del gran coliseo nacional pintada por Soldi. Desde suelo porteño viajaron también Patrick O’Farrell, Angélica Crotto Posse de Menditeguy, Enrique Larreta, Gonzalo Bruno Quijano y Guadalupe Noble. El concierto finalizó con un cóctel en otro salón de la casona de estilo Federal Americano que fue construida a principios del siglo XX para la familia Pynes.

Comida en Park Avenue

El periplo neoyorquino de la gente del Colón incluyó, además, un almuerzo brindado por Alberto y Annabelle Mariaca especialmente para celebrar la visita argentina. Los Mariaca son un matrimonio de bolivianos que vive en Nueva York desde hace varios años y estuvo también en el concierto, y ofreció una comida con platos típicos de su país en su piso de Park Avenue. Varias figuras del arte como Peter Lyden, director del American Ballet; la baronesa Mariuccia Zerilli Marimó, presidenta de la Casa Italiana; Toto Bergamo Rossi, del Venetian Heritage; Lee Thaw, y Patricia Patterson, entre otros. Los agasajados fueron Alejandro Cordero, Teresa Aguirre Lanari de Bulgheroni, y Marta y Patrick O’Farrel.

Paso cordillerano

Los salones refrigerados del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales protegían a los disertantes del calor que derretía Buenos Aires. Algunos invitados como el ex presidente chileno Patricio Aylwin no salían de su asombro por la alta temperatura, pero no por eso perdieron entusiasmo a la hora de hablar sobre lo que algunos llaman “el Canal de Panamá del Cono Sur”. El encuentro organizado en el Cari fue, precisamente para analizar el tema del Trasandino Central, el nuevo tren de paso bioceánico proyectado por debajo de la cordillera para unir Mendoza con Valparaíso. Entre los presentes estaban también el ex canciller socialista de Chile Juan Gabriel Valdés, famoso porque durante su paso como representante trasandino en la ONU se opuso desde el Consejo de Seguridad a la invasión de Irak y obligó a Bush Jr. a adoptar una vía lateral a las Naciones Unidas. También participaron Rafael Bielsa, el embajador chileno Luis Maira, Ginés González García, Eduardo Eurnekian, Adalberto Rodríguez Giavarini, y Eduardo Valdés. La cumbre fue coronada con una cena en el Hotel Alvear, a la que se sumaron Ernesto Gutiérrez, Guillermo Francos, Eduardo Amadeo y Alfredo Odorisio.

La silla vacia

El clásico almuerzo de los martes en Lola levantó temperatura. No los diferentes cortes de ternera, que terminaron enfriándose en los platos esperando al orador invitado, Felipe Solá, que nunca llegó. Pero sí los habitués del lugar, un ramillete de peronistas –muchos sin espacio en la política actual– que refunfuñaron hasta el cansancio por el plantón del diputado nacional sin previo aviso. Para colmo, a Aníbal “Toti” Leguizamón se le ocurrió aconsejar a varios de esos políticamente huérfanos. “Ustedes tienen que venir a la Coalición Cívica, esto del peronismo por afuera se terminó”, deslizó. Hubo quienes se lo quisieron comer crudo. Otros, en cambio, prefirieron la chicana: “La semana pasada abandonaste a Carrió para ir a ver a Estudiantes, así que no nos vengas a decir a nosotros lo que tenemos que hacer”, retrucó un veterano dirigente. La ausencia sin aviso perjudicó a Eduardo Menem, ya que el riojano había pegado el faltazo porque no se banca mucho al ex gobernador bonaerense. El anfitrión Walter Juan, pese a lamentar la ausencia felipista, no podía ocultar su alegría por haberse llevado puesto en cuatro meses al juez de San Isidro Fernando Luis Ochoa, por su dudoso accionar en el marco de una causa familiar. Ochoa presentó su renuncia el martes luego de una presentación de Juan.

Intemperantes

El departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de La Matanza convocó a una charla con motivo de los 25 años de democracia. El orador invitado, extrañamente, fue el doctor Mariano Grondona, quien aceptó gustoso el ofrecimiento y preparó un extenso monólogo. Pero cuando estaba por terminar, un grupo de alumnos se reunió en las puertas del aula magna y disparó una catarata de insultos y abucheos contra el conductor, que no tuvo más remedio que emprender la retirada. Y custodiado por las autoridades que lo acompañaban se retiró por una puerta trasera, hasta que finalmente dejó el lugar por el buffet de la universidad.

Herencia complicada

La sucesión de bienes de Melchor Posse parece no tener fin. A los artilugios de algunos familiares, ya publicados por Espía en ediciones anteriores, hay que agregar varias cuestiones no menores. Hay una denuncia penal en la fiscalía General de San Isidro por maniobra que un grupo de herederos está haciendo con los bienes de la sucesión. Ellos son una de las viudas, su hija y el marido de ésta. Sucede que se presentó un testamento ológrafo a favor de la mencionada mujer, con una mejora del 20% de los bienes para ella. El mismo, al parecer, es falso, y esto se sumaría a otras maniobras como la omisión de bienes que están a nombre de testaferros y/o sociedades donde los socios son los personajes involucrados. Sin dudas, una película con todos los condimentos: cinco mujeres, ocho hijos, un intendente y una fortuna, que muy pocos saben a ciencia cierta, de cuánto se trata y cuánto recibirán.

Casualidad

En el mundillo de los pases y las alianzas de cara al año que viene, algunos memoriosos recordaban una curiosidad palermitana: días atrás la Coalición Cívica selló un acuerdo con ex kirchneristas como Horacio Lenz, Pablo Unamuno y Ricardo Morato, en el restaurante Quía, propiedad del ultra albertista Alberto Baduan (enemigo eterno de Julio Bárbaro en el Comfer): ese lugar es el mismo en el que Alberto Fernández y Vilma Ibarra han compartido sus veladas más románticas.

Dipu-flogger

La oficina de Callao al 100 en la que la UCR, el Socialismo y Lilita Carrió acordaron caminar juntos hacia las elecciones de 2009 estallaba de gente. Afuera, la térmica rozaba los 40 0 C: adentro, mejor no calcular. Pero, el que más temperatura levantó fue el encargado del edificio que subió hasta las oficinas del socialismo para aclarar que el lugar no era un comité sino un departamento, y que la maraña de cables de los canales y de gente apilada en los pasillos no se ajustaba al reglamento del consorcio. El portero, fiel a los agremiados conducidos por Víctor Santa María, demostró su desencanto con la oposición. Quien no tuvo que soportar el entredicho fue Roy Cortina quien ni siquiera fue invitado. Algunos de los presentes explicaban, con algo de picardía, que Roy no fue de la partida “porque no hay lugar para diputados flogger” en el nuevo frente. La ocurrencia tiene que ver con algunos afiches callejeros en los que el legislador luce un peinado digno de alguna de las nuevas tribus urbanas.

Al acecho

La actividad retornó al Parlamento y con ella, los rumores. En una de las escaleras internas varios asesores de diputados K comentaban acerca de un supuesto encuentro entre legisladores que ya no desean acatar las órdenes del jefe de bancada, Agustín Rossi. La cita habría sido por la noche en el restaurante Campo dei Fiori y, según pudo escucharse, los diputados estarían dispuestos a redoblar la apuesta e ir a dialogar con Néstor Kirchner para pedirle un cambio urgente en la conducción del bloque de la cámara de Diputados.

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