“El megapase no es una mochila para este Gobierno, sino para la sociedad en general”

El ministro de Gobierno, Guillermo Aramburu, ratificó que sólo ingresarán a la planta de la Administración Pública aquellos beneficiarios de planes que estén contemplados por las leyes 661 y 668, pero a medida que se produzcan las vacantes. “Esto ya lo hemos repetido hasta el hartazgo, sobre la imposibilidad material de poder incluir a los planes de empleo en el Estado”.
Tras lamentar “que se haya desvirtuado el objetivo natural de los planes”, el funcionario sostuvo que “hay que erradicar este criterio de que la solución pueda ser el empleo en el Estado, porque en definitiva la incorporación a la Administración Pública debe hacer en función de la necesidad del Estado y no de la gente”.

“Una de las primeras medidas que nosotros adoptamos en enero de 2008 fue el congelamiento de las vacantes, pero esto no quita el cumplimiento de la normativa vigente, entiéndase las leyes 661 y 668 del megapase, ya que hay muchas personas que hoy están revistando en los planes y tienen que ingresar a la planta producto de estar enmarcadas en esas leyes”, sostuvo, señalando que esto se llevará adelante a medida que se produzcan las vacantes.

Aramburu subrayó que “el megapase no es una mochila para este Gobierno, sino para la sociedad en general”, entendiendo que “hay una sobredimensión del empleo público”.

Anotó que “si bien el megapase ha intentando blanquear una situación irregular, en su aplicación no se tuvo la precaución de que las incorporaciones sean en función de las necesidades del Estado y no a la inversa”.

“Entonces hoy nos encontramos con un Estado que tiene alrededor de 15 mil empleados públicos con una afectación presupuestaria del 90 por ciento”, fustigó el funcionario, quien recordó no obstante que al asumir la actual gestión “la Gobernadora manifestó públicamente que la racionalización en el gasto público del Estado no pasa por un trabajador”.

“El objetivo fue no echar gente cuando todas las fórmulas económicas ortodoxas nos indicaban al necesidad del achicamiento de la planta del Estado”, destacó, para señalar que “esta postura nos obligó a buscar formas alternativas, y una de ella el congelamiento de las vacantes; y esto implica restringir el ingreso y por lo tanto restringir el gasto”.

“Al mismo tiempo, debemos buscar incrementar los recursos del Estado para ampliar la brecha que existe con una afectación del 90 por ciento en salarios”, agregó.

Aramburu recordó “que si bien constitucionalmente debería propenderse a que la afectación presupuestaria sea sólo del 50 por ciento, actualmente estamos en el 90 por ciento. Entonces esto nos ha obligado a llevar adelante ciertas medidas y avizorando la situación crítica desde el punto de vista económico hoy se traducen en congelamiento salarial”.

Comentá la nota