"La ley de medios puede limitar la libertad de prensa"

Mientras en Buenos Aires el Senado comenzó el debate por la polémica ley de radiodifusión, el director del diario El Tiempo y primo hermano del vicepresidente colombiano llegó anoche a Salta para disertar en el congreso de ADEPA.

En diálogo con El Tribuno, Santos mostró su "preocupación" por el avance del proyecto kirchnerista y aseguró que detrás de la iniciativa "hay una intencionalidad política". "Tengo entendido que en este proyecto el Ejecutivo acabaría con una mayoría y con un control sobre el contenido de los medios. Eso es peligrosísimo e inadmisible", sentenció.

El congreso de ADEPA se da en un contexto muy especial para la prensa argentina, ya que la ley de radiodifusión está en pleno tratamiento legislativo. ¿Cuál es su visión de ese proyecto?

La SIP que presido está muy consciente del difícil y preocupante momento por el que atraviesa Argentina en lo que se refiere a la famosa ley de radiodifusión. La SIP se pronunció ya en dos ocasiones sobre este proyecto, expresando nuestra preocupación de que detrás de esta iniciativa pueda ocultarse una intencionalidad política, ya que se da en el contexto de un enfrentamiento con un importante grupo de medios. También nos pronunciamos sobre el operativo que hubo en Clarín. No nos pareció ninguna coincidencia que se diera ese operativo, aparentemente fiscal, en un momento de enfrentamiento político. Como periodista y como presidente de la SIP, yo respaldo proyectos de ley que busquen la pluralidad, la diversidad y la desconcentración de los medios, pero nos inquieta mucho el contexto en el que se da esta ley y el enfrentamiento que se manifiesta entre el Gobierno y el grupo Clarín.

¿Ve en la ley de radiodifusión un avance del Gobierno contra los medios de comunicación?

En términos generales, las iniciativas de los gobiernos que busquen ordenar o garantizar la pluralidad del espectro de radiodifusión deben ser bienvenidos. Lo cuestionable es que muchas veces esos proyectos esconden otras intenciones y pueden terminar en una limitación de las libertades de prensa o en una intromisión de los contenidos editoriales de los medios. Eso, a todas luces, es la que está sucediendo con este proyecto de ley.

Usted dice que podría haber intenciones ocultas detrás del proyecto, ¿a cuáles se refiere?

No puedo hacer juicios de intención sobre que está buscando el Gobierno, pero a veces a buen entendedor pocas palabras. Hay elementos de juicio que permiten cuestionar el apresuramiento que hubo con este proyecto de ley, teniendo en cuenta la coyuntura política y los antecedentes de este enfrentamiento del Gobierno con el grupo Clarín. Creo que cuando entidades como ADEPA o la SIP se pronuncian es porque hay motivos sobrados para ello.

¿Ve similitudes entre la compleja situación que atraviesa la prensa en Venezuela y lo que está pasando en Argentina?

Sí, hay un fenómeno general a nivel continental que nos alarma y nos preocupa mucho. Se trata de un deterioro generalizado de las relaciones Gobierno-prensa en muchos países. Esto ocurre sobre todo en los países que acusan alguna influencia del modelo Hugo Chávez. Este clima de hostilidad que se observa en países como Ecuador, Bolivia, Nicaragua o Argentina, de alguna manera, se inició en Venezuela con el hostigamiento que empezó Chávez contra los medios que no le son adeptos. Venezuela tiene una iniciativa completamente delirante que se llama proyecto de delitos mediáticos, que si bien está dormida en el Congreso venezolano, puede despertar. El proyecto de radio de Rafael Correa en Ecuador es igualmente lesivo de la libertad de expresión. Existe un fenómeno generalizado en el continente, que nos inquieta mucho, y es que avance este modelo que se impulsa desde Venezuela y se está extendiendo a varios países. Creo que lo que suceda con la ley de medios va a mostrar lo que está pasando en Argentina.

El principal argumento de la Casa Rosada para sostener este proyecto es que, supuestamente, terminaría con los monopolios en el país...

Del dicho al hecho hay un largo trecho. Hay muchas cosas que teóricamente suenan muy bien y después en la práctica pueden ser muy contraproducentes. Tengo entendido que en este proyecto de ley el Ejecutivo acabaría con una mayoría y con un control sobre el contenido de los medios. Eso es peligrosísimo e inadmisible.

¿Por qué piensa que estos avances contra la prensa en muchos gobiernos de la región están sucediendo justo en este momento?

Esto viene de dos años atrás. Creo que esto empieza con las primeras medidas concretas de Chávez contra la TV, en la cancelación de la licencia de RCTV en Caracas, y vino incrementándose. Varios gobiernos se están caracterizando por su hostigamiento a la prensa mediante una descalificación sistemática de los medios que no son oficialistas atacando su credibilidad. Y simultáneamente presentando iniciativas legales o medidas judiciales que tienden a debilitar a los medios independientes.

El proyecto de radiodifusión prevé que los dueños de los medios que tengan más de una licencia deben desprenderse de sus empresas en sólo un año, ¿lo considera posible?

Esto me parece supremamente arbitrario. Es muy difícil creer en esos plazos tan contundentes y este es otro indicio que detrás de esta ley hay intencionalidades políticas.

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