La Ley de Medios ingresó al Senado para su debate en dos comisiones

La Ley de Medios ingresó al Senado para su debate en dos comisiones
Con Cobos en el Ejecutivo, el oficialismo apuesta a una rápida aprobación del proyecto. Los socialistas apoyan con modificaciones, los radicales pelean desde sus bancas y la centroderecha pide cambios.
"El proyecto está por llegar" fue la frase más repetida en la tarde de ayer por los hombres del oficialismo en el Senado. La demora no pasó desapercibida para los legisladores de la oposición. "Ojo, no sea que el proyecto no llega porque se está reformulando la redacción de lo votado en el recinto", deslizó con suspicacia el radical mendocino Ernesto Sanz.

Finalmente el proyecto ingresó a la Mesa de Entradas de la Cámara alta pasados cinco minutos de las siete de la tarde. Más allá de las chicanas, el kirchnerismo ratificó su voluntad de discutir la nueva ley de medios en dos comisiones.

Como presidente provisional del cuerpo, José Pampuro la remitió a las comisiones de Presupuesto y de Comunicación, que en la Cámara alta también tiene competencia en Libertad de Expresión. Comunicación, presidida por el jujeño Guillermo Jenefes, será cabecera del plenario. Para ratificar esa decisión, el jefe de la bancada del Frente para la Victoria, Miguel Ángel Pichetto, propondrá en la reunión de Labor Parlamentaria –que integran los titulares de las 22 bancadas que tiene el Senado– que la última palabra la tenga el plenario de senadores. Es decir, la sesión del miércoles. A diferencia de Labor Parlamentaria, donde es clara minoría, en la sesión el kirchnerismo tiene una cómoda mayoría para imponer su criterio.

En diálogo con este diario, Sanz aseguró que "el giro a dos o a cinco comisiones no modifica los tiempos del proyecto ya que se funcionará en plenario. El gesto conlleva una decisión política: abrir o no el debate. El kirchnerismo quiere discutirlo solamente en dos comisiones porque de esa manera le será más fácil aprobar el proyecto sin modificar ni una coma". Esto pasa mientras la medida sigue siendo objeto de un amplio debate mediático.

La intención del oficialismo es convertir en ley la iniciativa el próximo 7 de octubre. Pichetto defendió esa fecha aunque ese día al frente de la sesión estará el vicepresidente Julio Cobos. "No especulo con eso", dijo el rionegrino. La mención del kirchnerista intentaba desacreditar a quienes sugirieron que el oficialismo no remitía el proyecto después de su sanción en Diputados para dejar a Cobos al margen de la decisión de la cantidad de comisiones competentes en el tema.

Lo real es que hasta última hora de ayer el texto estuvo siendo revisado por el secretario parlamentario de la Cámara baja y por el titular del cuerpo, el jujeño Eduardo Fellner. Uno de los inconvenientes con el que se enfrentaron fue la gran cantidad de citas a pie de página que tiene el proyecto remitido por la Rosada. Los más memoriosos recordaron que solamente el Código Civil tiene menciones al pie. Lo real es que muchos de los cambios introducidos por el oficialismo para conseguir el voto de sus bloques aliados se dieron de patadas con citas pensadas más bien para conformar a la academia que al realismo de la política.

Hablando de ese realismo, Sanz no se mostró muy entusiasta por los resultados que podría tener su diálogo con el socialista Rubén Giustiniani para sumarlo a la oposición en el rechazo al proyecto. Tan sólo coincidirían en la negativa al artículo 161. Uno de los puntos centrales de la iniciativa, que da un año de plazo a quienes tengan más licencias que las permitidas por la norma para desprenderse de ellas. A pesar de los pocos legisladores del oficialismo que ayer estuvieron en el cuerpo, varios de ellos no ocultaron su malestar por ese punto. Con relación al artículo 161, Sanz confió a este diario que el radicalismo propondrá que el texto define una fecha de tres años.

Otra crítica en la que podrían coincidir los opositores es la composición y las competencias del órgano de aplicación de la ley de medios. Casi todas ellas cuestionan la mayoría del oficialismo en ese cuerpo. El radicalismo anunció una estrategia diferente a la impulsada por el bloque de la UCR en Diputados. En el Senado los radicales no piensan eludir el debate ni retirarse del recinto a la hora de la votación. De hecho, en la mañana de hoy, antes del encuentro de Labor Parlamentaria, todas las bancadas opositores intentarán unificar sus críticas y hasta la elaboración de un listado de invitados a participar en el plenario de comisiones.

LA OPOSICIÓN YA HABLA DE CAMBIAR LA LEY. Diputados del PRO y del justicialismo disidente presentaron ayer un proyecto alternativo de ley de medios con el objetivo de forzar su análisis luego del recambio legislativo de diciembre próximo. Entre otros puntos, la medida propone:

• Crear la agencia federal de medios y libertad de prensa con carácter de entidad estatal (no gubernamental) descentralizada y autárquica.

• No más de una radio y un canal de TV (abierta o por cable) por cada localidad.

• El plazo de adecuación de licencias sea su fecha de vencimiento a los efectos de respetar los derechos adquiridos.

• Las telefónicas no podrán transmitir contenidos propios.

GIUSTINIANI: "NO CANJEAMOS VOTOS". El senador socialista Rubén Giustiniani ratificó ayer que, al igual que sus pares en Diputados, votará a favor de la ley de medios impulsada por el kirchnerismo. El santafesino desmintió que el apoyo forme parte de algún intercambio de favores con el oficialismo. "Nunca el socialismo canjeó un voto ni sus posiciones por ninguna otra cosa", afirmó en declaraciones radiales.

Giustiniani destacó que el voto de los legisladores de su fuerza "no es una decisión personal". El santafesino, presidente nacional del PS, recordó que el partido había resuelto apoyar la ley en general y cuestionar en particular algunos aspectos.

Entre ellos el artículo 161, que establece el plazo de un año para que los propietarios de licencias excesivas se desprendan de ellas. En ese punto, Giustiniani adelantó que votará en contra.

Ese artículo es, precisamente, uno de los puntos centrales de la nueva ley de medios. Un punto que incluso encuentra resistencias dentro de la bancada mayoritaria. El socialista también presentará objeciones al capítulo en el que se define la integración del órgano de aplicación.

A la hora de explicar el cambio de posición del PS, que en un principio había asegurado que se opondría al proyecto, el senador dijo que luego "del anuncio del Gobierno, que quitaba la cuestión de las telefónicas, que para nosotros era inaceptable, el partido resolvió apoyar". Esa definición lo enfrentó con sus ex aliados electorales de la Coalición Cívica y la UCR.

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