Ley de medios K: a la caza de votos, el Gobierno promete ceder con otro punto polémico

La vice de la Cámara baja, Patricia Vaca Narvaja, anunció que se quitará la autoridad de aplicación de la Secretaría de Medios para que sea un ente autárquico en Jefatura de Gabinete. Así, busca seducir a los legisladores que, aún con el freno a las telefónicas, cuestionan el polémico proyecto oficial.
Ayer hubo marcha atrás con el permiso a las telefónicas para acceder al negocio del cable. Y hoy el oficialismo cocina nuevos cambios en su polémico proyecto de ley de medios para sumar los votos que necesita y no pasar sofocones, al menos en Diputados. Con la calculadora en las manos, desde el kirchnerismo prometieron también modificaciones de peso en la autoridad de aplicación.

La vicepresidenta de Diputados, Patricia Vaca Narvaja, una de las principales negociadoras del oficialismo en la Cámara baja, sostuvo esta mañana que habrá cambios en la conformación y en la dependencia que tendrá la autoridad de aplicación, uno de los aspectos más cuestionados por la oposición, entidades de prensa y, por lo bajo, varios miembros de la bancada oficialista.

"Estamos trabajando ese tema y hoy terminamos de incorporar todas las modificaciones sobre la autoridad de aplicación, que se va a sacar de la Secretaría de Medios, como estaba planteada,y va a estar seguramente como entidad autónoma y autárquica, dependiendo de la jefatura de Gabinete", explicó Vaca Narvaja en declaraciones a radio Del Plata.

La diputada cordobesa precisó que la autoridad de aplicación "tendrá también una conformación que dé cuenta de la participación de aquellos sectores que lo venían planteando; es decir, la representación de las minorías parlamentarias, del Consejo Federal y también del Poder Ejecutivo". Es un punto sensible: originalmente, el oficialismo había reservado para el Gobierno tres de los cinco asientos de ese organismo. No hay detalles aún de potenciales cambios de configuración.

La diputada confió en que con estas modificaciones el oficialismo va a "lograr también un acuerdo y un consenso con las posiciones de los distintos sectores".

La decisión de dar marcha atrás con este punto persigue el mismo objetivo que el anuncio de ayer sobre las telefónicas: sumar votos de los legisladores aliados o cercanos que se mantienen reacios.

Uno de ellos es, por ejemplo, Claudio Bonasso, quien aplaudió la novedad del freno a las telefónicas, pero también lanzó: "Aclaro en forma terminante que no voy a ceder al punto de la autoridad de aplicación de la Ley de Radiodifusión. El reemplazo del viejo y desprestigiado Comfer debe ser un ente autárquico, federal, controlado por el Parlamento y asociaciones de la sociedad civil. Nunca bajo la órbita del Poder Ejecutivo, ni de éste, ni de ningún Gobierno. Si este supuesto no ocurre, presentaré en el plenario de la Comisiones mi dictamen por la minoría".

Comentá la nota