En medio de la crisis, creció la demanda por alquileres en la Secretaría de Desarrollo Social.

Así lo manifestó el subsecretario del área, Rubén Dieguez. El funcionario marcó que la inflación fue lo que más perjudicó a la Secretaría durante 2008. También se refirió a los reclamos que se realizan a través de los medios de comunicación.
La demanda para el pago de alquileres es la que más creció en los últimos meses en la Secretaría de Desarrollo Social, cuando se desató la crisis económica de la que Tandil no es ajena.

El subsecretario del área, Rubén Dieguez, se refirió a éste y otros temas en diálogo con El Eco de Tandil. El funcionario abordó también los casos que solicitan ayuda a través de los medios de comunicación, uno de los cuales suscitó polémica esta semana, cuando Amanda Luro salió a desmentir a una mujer que manifestó que nunca recibió ayuda comunal o de otras organizaciones.

Si bien se excusó en que desde el Municipio “no se puede salir a contestar” estas cuestiones, el subsecretario de Desarrollo Social señaló que “la gente que llega a los medios es porque ya estuvo en todos los lugares y no es que no encuentra las respuestas, sino que no encuentra las respuestas que quiere encontrar”.

Dieguez coincidió con Luro en que “durante la crisis, muchas personas se aprovechan”, pero no se refirió a “avivadas, sino a estrategias que la gente genera en la desesperación”.

Para graficar su parecer, contó que desde la Dirección de Inspección General se comunicaron para certificar la existencia de un comedor para el que se organizaba un bingo y que finalmente se supo que el espacio no existía.

Las ayudas

“Nosotros tenemos la red armada. Mes a mes vamos chequeando. Si llega alguien al comedor Ña’Amanda o al comedor de Cacha, enseguida se comunican con nosotros”, precisó el funcionario, en referencia al sistema de ayudas. Además, añadió que cruzan datos con las bases de la Anses y el IPS para certificar que los beneficiarios no posean otro tipo de subvención.

Una de las asistencias se traduce en el abono de las facturas de luz: “No pagamos más que 40 pesos por boleta, porque una persona con necesidades no puede gastar más que eso”, afirmó Dieguez, ante la consulta por casos que se acercaron a esta Redacción para quejarse porque Desarrollo Social no los ayudó a costear la energía eléctrica.

“Hemos encontrado a gente que tenía a sus dos vecinos enganchados o se calefaccionaba con braseros, cuando el Municipio le alquila una casa con salamandra. Si vos no empezás a limitar, se exceden”, fundamentó Dieguez, y agregó que “se ayuda a todo el mundo, lo que ocurre es que a veces la gente demanda apoyos económicos muy grandes. Eso es imposible”, añadió.

La crisis

-¿Cómo impacta en la tarea del área la crisis actual?

-Manejamos todos los conflictos laborales que existieron en 2008: Metalúrgica Moreno, el incendio de Puente Azul, Metalúrgica Tandil, Loimar y ahora volvió el problema en Metalúrgica Moreno.

-¿Desarrollo Social “ataca” la problemática o espera que la gente se acerque a la Secretaría?

-Tenemos un muy buen vínculo con los sindicatos y otras instituciones de la ciudad. Ellos nos entregan los listados y nosotros evaluamos cada caso en particular. A alguno se lo ayuda con el alquiler, a otro con la boleta de la luz y a otros con medicación si tiene algún problema de salud y la cobertura médica no lo asiste en la totalidad.

-¿Cuál es la mayor demanda en este período?

-La mayoría de la gente presentó problemas para pagar el alquiler. No hay que olvidarse que son personas que estaban acostumbradas a buenos sueldos y de golpe se quedaron sin nada. Inclusive, la mayoría tenía créditos tomados.

Hemos notado gente que acudió a Desarrollo Social en una época, luego se reinsertó en el mercado laboral (en su gran mayoría dentro de la construcción) y ahora regresa con necesidades. Quizás no quedaron en la calle, pero en lugar de trabajar cinco días lo hacen sólo tres, por una pequeña merma en la actividad.

El problema

de la vivienda

-Y, en general, ¿qué es lo que más solicita la gente?

-En los alquileres es lo que más ayudamos, esto no ocurre sólo ahora. Hay gente que tiene trabajo y no le alcanza para cubrirlo. Otra, ve disminuida su jornada laboral. La cuestión alimentaria y de vestimenta está prácticamente cubierta.

Estamos pagando alrededor de 570 alquileres y la mayoría de las personas que acuden a Desarrollo Social tienen familias grandes, por lo que se necesitan casas de más ambientes y se encarecen los costos.

-Presupuestariamente, es una cifra importante dentro de las partidas del área...

-Sí, unos 150 mil pesos mensuales. El gran problema que tenemos es la inflación y el año pasado la sentimos. A un 40 por ciento de suba, como en 2008, el dinero para los alquileres se incrementaría a cerca de 720 mil pesos y el presupuesto para Desarrollo Social se incrementó sólo en un 20 por ciento, teniendo en cuenta esta situación de crisis.

-Lo mismo se traduce en la entrega de alimentos.

-Claro. En octubre pasado, el bolsón costaba 7,60 pesos. Hoy, ya cuesta casi 15. En 6 mil bolsones que entregás es mucha la diferencia.

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