En un año y medio, la cantidad de empleos municipales creció un 20%

Una de las primeras decisiones que tomó el intendente Arrieta cuando asumió el control del gobierno municipal fue dejar cesantes a alrededor de 50 empleados, una veintena de los cuales pertenecían al plantel de contratados.
El resto eran beneficiarios del plan de empleo municipal (Prome).

La decisión les fue comunicada a los empleados el 31 de diciembre del 2007, pocas horas antes de fin de año, por el jefe de Personal. Si bien es cierto que entre los cesanteados había personal político, el golpe de efecto buscado era otro: Arrieta pretendió dar una señal de austeridad para diferenciarse de la imagen de su antecesor Rivarola, asociada al derroche y a la práctica de sobredimensionar la planta de empleados del municipio para hacer favores a punteros y allegados.

Pero la imagen que el Ejecutivo intentó mostrar poco tiene que ver con lo que hizo luego en la práctica. La difusión del padrón de sueldos efectuado por el propio gobierno tras el conflicto con el Fesimubo, reveló que el plantel de empleados con que hoy cuenta el municipio creció en un 20 por ciento desde enero del 2008 a la fecha, y es un 17 por ciento más abultado que el que dejó el propio Rivarola al retirarse.

Ya el ex intendente Rivarola ya había aumentado el personal: recibió el municipio con 424 empleados, y lo entregó con 478, un 12 por ciento más. Arrieta siguió sus pasos, y en junio de este año el municipio acusó un total de 561 empleados públicos.

Si estos números se comparan con los de fines del 2003 el crecimiento es aún más significativo: el municipio cuenta con 137 empleados más que los que tenía entonces, lo que hace un 32 por ciento de aumento.

En efecto, los datos publicados en la página web oficial (www.canuelas.gov) no diferencian entre contratados y de planta permanente, Y no contabilizan al personal del hospital ni las unidades sanitarias, donde según denunciaron algunos gremios también habría un aumento considerable de personal no profesional, que incluso ingresó en las categorías más altas.

Horas extra

La semana pasada, La información hizo público que la comuna gastó en el mes de junio más de 1,3 millones en sueldos, y que una cuarta parte de esa abultada suma corresponde al pago de horas extra y jornadas prolongadas. El Sindicato Municipal afirmó que en la asignación de dichas horas había favoritismo hacia un gremio en particular (el Fesimubo, hasta ahora el de mejor relación con el Ejecutivo), y que los funcionarios no controlaban si realmente los empleados cumplen con la cantidad de horas que cobran.

Este medio ha advertido también sobre una queja permanente de los empleados administrativos del Palacio Municipal, obligados a reducir su horario de trabajo de 48 a 40 horas semanales para achicar gastos.

Los datos oficiales demuestran que en la práctica los hechos de este gobierno se alejan bastante del discurso oficial: se habla de austeridad pero se aumenta considerablemente el gasto en personal, sembrando sospechas incluso sobre la utilización arbitrarias de los recursos para favorecer algunos sectores.

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