Medina aconsejó que paguen y luego reclamen

La factura del servicio de TV por cable llegó con un aumento de 10 pesos, a pesar de la disposición en contrario que había dictado un organismo nacional. La empresa del Grupo Clarín hizo oídos sordos.
"Lamentablemente, le tengo que decir que tienen que pagarlo y luego hacer el reclamo". Susana Medina, directora de Comercio Interior y Exterior de la provincia de La Pampa, aseguró que no sirve de nada resistirse a pagar, que lo que corresponde, a pesar de la indignación que pueda tener el abonado, es acercarse a las oficinas de la empresa de cable y abonar la factura que llegó en los últimos días con un aumento del diez por ciento y saltó de 99,80 a 109,70 pesos.

La principal prestadora del servicio de televisión paga de todo el país, única actora en esta capital y en muchos puntos de la Argentina, había avisado del incremento con un mes de anticipación, con la factura de enero, pero hace diez días la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) emitió una resolución prohibiéndole aplicar el ajuste, a la par que anunció que investigaría la "cartelización" del servicio, atento a que las empresas del rubro habían dispuesto un aumento similar, por lo cual se sospechaba de un posible acuerdo de precios que eliminaba toda posibilidad de competencia y perjudicaba a los usuarios.

"Se dictó una medida cautelar, una medida provisoria. Lo que pedimos es que paguen y luego se acerquen a la oficina (de Defensa del Consumidor, ubicada en la calle Juan B. Justo 49 de esta capital) con una factura para hacer la denuncia", afirmó Medina en diálogo con Radio Noticias.

Reintegro.

La funcionaria aseguró ese era el camino para luego juntar al titular del empresa prestadora del servicio con el consumidor. "Entonces le tendrán que efectuar un reintegro", anticipó. Añadió incluso que no es necesario poner bajo protesto, ni ninguna otra fórmula al momento de pagar, simplemente, hay que abonar y luego radicar la denuncia ante Defensa del Consumidor. "Se presenta un reclamo de reintegro por algo que no corresponde que le cobren. Es un poco engorroso porque habrá muchas denuncias y las audiencias conciliatorias son individuales, pero lo importante es que hagan la denuncia. A lo mejor, después, podemos hacer algo colectivo, pero hay que verlo", concluyó.

El gobierno nacional, a través de la CNDC, les había ordenado que se abstuvieran de aumentar el precio de los abonos y había dispuesto que, en caso de haberlos concretado, retrotrajeran el valor al percibido en noviembre de 2009.

Cartelización.

"Se trata de una medida preventiva que busca garantizar la competencia en los mercados y proteger al consumidor", aseguró el vicepresidente de la CNDC, Humberto Guardia Mendonca, e indicó que la Comisión comenzó a "investigar algunas conductas de cartelización en el sector".

La disposición nacional dada a conocer la semana pasada consigna que "aquellos operadores que ya hayan enviado las facturas con aumentos deberán dar marcha atrás y reenviarlas a los usuarios con el mismo valor que en diciembre último".

Las boletas que, por estos días, están llegando a los abonados de Santa Rosa y Toay nada dicen sobre una eventual refacturación o reenvío de una nueva boleta. Tampoco hubo avisos en los medios explicitando la situación, por lo que se supone que el objetivo de las empresas del Grupo Clarín estaría centrado en hacer oídos sordos a la disposición del gobierno nacional.

Las empresas arguyeron que el denominado "impuestazo tecnológico" impulsado por el gobierno nacional y aprobado por el Congreso en diciembre último las perjudicó porque encareció los costos para la compra de tecnología de punta. Se trata del incremento impositivo a la importación y comercialización en el país de productos electrónicos no fabricados en Tierra del Fuego, con lo que el gobierno nacional intenta impulsar el polo industrial de la isla.

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