"Con medidas, puede haber reactivación acotada".

Ramón Lambertini: El directivo y empresario bellvillense destacó las posibilidades que abre la línea de crédito del Banco Nación, aunque remarcó que hay que actuar con rapidez. Cuestionó que el Gobierno ha perdido mucho tiempo.
Ramón Lambertini es presidente de Mainero, una de las fábricas pioneras de la maquinaria agrícola en el país, que el año pasado cumplió 75 años. Desde 2007 preside la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola de Córdoba (Afamac). Con hablar pausado y moderado en sus expresiones, el empresario bellvillense no oculta su preocupación por la coyuntura y sin perder el optimismo considera que puede haber una reactivación “acotada”, si las medidas anunciadas por el Gobierno nacional se instrumentan rápidamente.

–¿En qué porcentaje cayeron las ventas en 2008 respecto del año anterior?

–Aunque la maquinaria agrícola es muy diversa y la mayor parte es de venta estacional, en general, creo que no baja del 40 por ciento la caída de año a año.

–Obviamente fue por la crisis del campo.

–Indudablemente, que esto se inicia con la crisis del campo, no cabe duda. Veníamos trabajando con un ritmo muy acelerado y la inercia que traíamos del año 2007 y pasa al primer trimestre del 2008. En general, todas las fábricas estaban trabajando con pedidos anticipados del mercado y con grandes inversiones en capital de trabajo para poder cumplir con la demanda. Y de buenas a primera ocurre lo que ocurre y desde marzo del año pasado empieza este lamentable conflicto y empieza allí una declinación ostensible que se fue haciendo cada vez más intensa a través de los meses y, luego, tiene una caída mayor a partir de octubre del año pasado por la falta de crédito y el desastre financiero internacional, además de la sequía que también jugó su papel. Sin decir que el conflicto del campo fue lo único, sí fue el iniciador y sigue siendo gravitante.

–¿Cómo fue el primer bimestre?

–El primer bimestre depende de cada subsector de fabricantes. Pero, en general, debemos decir la caída de las ventas se incremento a un 50 por ciento en enero y febrero.

–Si la crisis del campo se soluciona, ¿podría haber una reactivación para el período de la cosecha gruesa?

–Creo que que habría, aunque acotado, un porcentaje de reactivación, en tanto se pongan en marcha las soluciones anunciadas en forma urgente. Si no, no sirve. Hay que actuar con rapidez. Evidentemente que se ha perdido mucho tiempo. Por caso, el crédito del Banco Nación fue anunciado el 14 de enero y la implementación en todas las sucursales del país, aún no se ha dado totalmente.

–¿Qué problemas hay con esos préstamos?

–El tema fundamental pasa porque la gente utilice el crédito de Banco Nación y que la entidad agilice los trámites. Los trámites no pueden demorar 30 ó 60 días. La reactivación viene como consecuencia de la inversión estacional y este tipo de inversión no puede aguantar 30 ó 60 días esperando que alguien le diga si el crédito va a salir o no. Lo que no se vende ahora, no se vende hasta el año que viene.

–O sea que la reactivación está en manos del Gobierno.

–Se puede mitigar un poco este escenario negativo en tanto se utilicen herramientas adecuadas, y eso está en manos de políticas de Gobierno para que realmente podamos dar el ánimo a la gente que trabaja el campo de hacer inversiones, con herramientas útiles como el crédito que está anunciado.

–¿Qué nivel de capacidad instalada usa el sector?

–En el caso nuestro (Mainero), estamos en el orden del 60 por ciento de la capacidad productiva utilizable. Promediando todos los sectores la capacidad instalada utilizada no debe superar el 50 por ciento. Este esfuerzo que realizamos los industriales es extraordinario y debe ser debidamente valorado por dos actores principales: el Gobierno, con sus políticas de Estado, y el campo, que necesitamos que nos dé una mano con inversiones para mantener abiertas las fábricas.

–El mercado externo, ¿es una alternativa?

–En el caso nuestro, estamos en 10 ó 12 por ciento de las ventas. Hay colegas que llegaron hasta el 20 por ciento. Desde la década del ’60, venimos peleando los mercados externos con diversa suerte porque el tema de comercio exterior en Argentina ha tenido la figura del serrucho, como otros ingredientes macroeconómicos. Hubo políticas discordantes y no somos un ejemplo en ese sentido en el mundo.

–¿Hay trabas para las exportaciones?

–No, en el caso de las maquinarias. Lo que sí irrita y genera un problema descomunal es el problema de la recuperación del saldo técnico del IVA, que es muchísimo dinero. En todo el país son como 300 millones de pesos retenidos que se adeudan. Imaginemos lo que significa no contar hoy con ese dinero para mantener el capital de trabajo. Para exportar es necesario, primero, el sostenimiento del mercado interno de modo tal que las industrias tengan volumen de producción. Pero la solución no pasa por la exportación.

–¿Hay suspensiones o despidos?

–Creo que ha ocurrido en algunos casos los últimos meses del año pasado y a principios de este año. Suspensiones masivas, afortunadamente, todavía no se han verificado.

–Si no hay reactivación, ¿hasta cuándo pueden aguantar las empresas?

–No se puede pretender que las empresas puedan estar sosteniendo una situación como ésta, en la que no sólo está el costo sino las erogaciones, la salida de caja que significa abrir la puerta de la fábrica. El tiempo que se puede aguantar realmente es muy corto.

Quién es

Nombre: Ramón Lambertini .

Edad: 69 años.

Estado civil: casado.

Hijos: cinco hijos y 11 nietos.

Cargos: presidente de Mainero y titular de la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola de Córdoba (Afamac).

Hobby: antes, el golf; ahora, ninguno.

E-mail: egar.lambertini@mainero.com.ar

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