Medidas para evitar el volcado irregular de líquidos en el puerto

El alto contenido graso de los efluentes de las plantas harineras pone en riesgo el funcionamiento del futuro emisario submarino. Asimismo trabajan para evitar los malos olores que emanan de dichas fábricas.
Las plantas procesadoras de harina de pescado instaladas en el puerto marplatense deberán realizar inversiones para resolver problemas recurrentes en la eliminación de efluentes cloacales y emanación de olores según se acordó durante la reunión de trabajo que se realizó en la sede del Consorcio Portuario Regional.

Las obras solicitadas por organismos competentes de niveles provincial y municipal impedirán la obstrucción de redes cloacales que generan los desechos grasos que allí derivan tras el procesamiento del pescado y al mismo tiempo las consecuencias negativas que tendrían para el emisario submarino que se construye en la planta de tratamiento de efluentes situada en inmediaciones de Parque Camet.

En este encuentro estuvieron representados el Consorcio Portuario Regional a través de su titular, Eduardo Tomás Pezzati; el gerente general, Walter Sivina, y profesionales del área de Seguridad y Medio Ambiente de la institución.

Entre los funcionarios presentes cabe destacar a Eduardo Conghos y Guillermo Marchesi del Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable (OPDS), y Marcelo Scagliola y Margarita Torres por Obras Sanitarias Sociedad de Estado (OSSE). La Municipalidad estuvo representada por el delegado del Puerto, Xavier Marcone, y la Defensoría del Pueblo por su titular, Beatriz Arza. La reunión se realizó en el marco de la intervención de la Fiscalía de Ambiente de la Nación.

En la oportunidad se planteó a los representantes de las empresas harineras que funcionan en la jurisdicción portuaria las dificultades que genera el volcado de efluentes con contenidos grasos por encima de los valores permitidos por las normas vigentes y las consecuencias negativas que esto implica para la normal operatoria y mantenimiento de la red cloacal. Por este motivo una de las empresas del sector ya fue sancionada por el OPDS y obligada a retirar los efluentes líquidos de su planta industrial mediante camiones atmosféricos.

Se busca además resolver el problema que representa la emanación de olores, que tienen un fuerte impacto ambiental y, a la vez, incidencia negativa para el perfil turístico del puerto local y de la ciudad de Mar del Plata.

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