Las medidas anunciadas no despejan los interrogantes que plantea el momento

Los consultados sobre las medidas anticrisis descreen que el blanqueo de capitales y las moratorias

impositivas y previsionales tengan efectos en el nivel de actividad. Dudas sobre el plan de obras públicas

Esta semana se conocieron las iniciativas presentadas por el gobierno nacional para intentar torcer el rumbo de los últimos dos meses, período en el que muchos sectores acusan un caída notoria en el nivel de actividad.

Cabe recordar que se anunciaron distintas medidas que involucran desde un megaplan de obras públicas que tendrá un presupuesto de 70 mil millones de pesos hasta mayores plazos para afrontar deudas a la AFIP y al sistema provisional (inclusive las que se encuentran en etapa judicial) pasando por incentivos para declarar a personal no registrado.

Un capítulo aparte tiene que ver con la posibilidad de “blanquear” capitales, tanto del país como del exterior, hecho que está generando una polémica que muy lejos está de finalizar.

Este medio quiso conocer algunas opiniones locales sobre el particular. Por tal motivo, dialogó con Jorge Grasso, reconocido profesional en ciencias económicas; Claudio Seia, ingeniero, socio de una empresa constructora que ha realizado significativas obras en los últimos años, y Sergio Montagner, ex presidente de AERCA y directivo de una importante empresa metalmecánica.

Dudas

Para el contador Grasso un hecho positivo es reconocer el problema, admitir que la crisis está presente en el país.

“Es bueno empezar a tomar medidas. Antes perecía que a nosotros la crisis internacional no nos iba a tocar y ahora parece que sí; y mucho. Si las medidas quedaran solamente en incentivar el consumo, corremos el riesgo de una hiperinflación, porque los niveles de inversión son bajos y al haber mayor demanda ya sabemos lo que puede pasar”.

Analizando en forma particular las medidas dadas a conocer, sostuvo que “la obra pública moviliza la economía, es una forma de incentivar la actividad a través de políticas keynesianas. Hay que esperar algunas precisiones más, porque si vemos lo que ha ocurrido en los últimos años con todas las inversiones prometidas podemos decir que hoy es bastante bajo el nivel de cumplimiento, sobre todo en energía y viviendas”.

Sobre el blanqueo de capitales, señaló que “se estaría incentivando a que la gente exteriorice sus ahorros no declarados y los vuelque al sistema productivo con un costo que prácticamente será nulo. Pero yo tengo mis dudas que esto sea efectivo porque desde el punto de vista del empresario que no tiene dinero declarado, para volcarlo a la producción tiene que haber registrado un cambio muy notorio en las expectativas y en la confianza. En este caso diría que sucede todo lo contrario; los antecedentes no son buenos”.

También planteó interrogantes acerca de los beneficios que la ampliación en los plazos para el pago de deudas contraídas por impuestos brinde a empresas que están en crisis por la coyuntura de los últimos meses.

“Hace pocos días había comenzado a regir un plan de pago para deudas al 31 de diciembre de 2007 con la AFIP, con una tasa del 1,5 mensual. Después de eso dan a conocer esta medida, en donde se amplía mucho más el plazo y la tasa es la mitad; en definitiva esto hace que en donde había controversia fiscal o denuncias penales, en muchos casos se trata de hechos de corrupción, con esto queden limpios. Yo diría que en algunos casos tienen nombres y apellidos. Está bien que den facilidades a quienes tienen dificultades, pero convengamos que para aquellas empresas que vienen funcionando los problemas se producen en el segundo semestre del año. Entonces tendría que salir algo para los que venían pagando bien hasta ahora”.

De todas maneras, admitió que más allá de esa situación planteada, la resolución puede servir a empresas que, al no tener posibilidades de acceder a créditos, se financiaban con el importe del impuesto y luego adherían a un plan para abonar esa deuda en doce meses.

“De esta manera se alivia a ese tipo de empresas, porque el stock que había de esa financiación automática que tenía la AFIP era importante; para eso está bien, se extendió el plazo y lugar de ser a 12 meses pasó a 10 años”.

Viviendas

Por otra parte, al requerírsele su opinión sobre las citadas medidas, especialmente en lo que respecta al plan de obras públicas que -según sostienen funcionarios del gobierno nacional- implicará la generación de 360 mil puestos de trabajo, el ingeniero Seia sostuvo que “la sensación que tenemos es que se trata de un discurso; para llevarlo a la práctica hay muchos pasos a seguir. La forma más directa para reactivar la construcción no es con obras viales y de ese tipo, sino a través de construcciones de viviendas, que son las que más efecto multiplicador tienen en la sociedad, ya sea por la mano de obra que involucra como por la cantidad de rubros de materiales que intervienen. Esto es lo más fácil para mover economías paradas, ya sea a través de planes de viviendas u otros sistemas, como pueden ser créditos blandos para los particulares”.

El profesional agregó que “si se anuncian mega obras como autopistas, diques o el mismo tren bala, no cambiará en nada la falta de circulante en las economías regionales. Además es una necesidad real, que se viene anunciando desde hace años y nadie se anima a meterse, porque es un tema muy amplio”.

Se le consultó también sobre las posibilidades reales que tienen empresas locales para participar en licitaciones que involucran a obras nacionales.

“Ese es un problema que siempre tenemos con las obras que vienen de afuera, ya sea las que maneja la municipalidad directamente o las que vienen de la Nación; es lo mismo, siempre por una cuestión que tiene que ver con la capacidad financiera, se las terminan dando a empresas de mucha mayor capacidad que las que están en nuestra localidad. No significa que no tengamos la misma capacidad de construcción, pero los requisitos para obras de ese tipo son tan exigentes que generalmente las empresas de Villa María no se pueden encuadrar. Esa es una parte; la otra pueden ser compromisos asumidos al momento de anunciar las obras”.

En ese sentido, se refirió a trabajos que actualmente se llevan a cabo en la ciudad, indicando que “se está haciendo una hermosa obra en la costanera con dinero que viene de afuera, sin endeudamiento, en donde las empresas locales no tuvieron ninguna participación. Se contrata mano de obra de la ciudad, pero no a las empresas. Eso es algo simple, que se puede manejar tranquilamente con gente de acá, pero la empresa que hace la inversión es de afuera”.

Financiación

Sergio Montagner inició el contacto con este medio planteando un ejemplo.

“Es como si un chico que va al colegio llega todo los días temprano, tiene buenas notas, un comportamiento correcto pero le hacen izar la bandera al que llega tarde, tiene amonestaciones y las peores notas. Para los que hacen las cosas bien, ¿qué?”, se preguntó, haciendo referencia a las medidas impositivas y el blanqueo de personal.

Y continuó: “Si en estos últimos años hiciste todo mal, ahora te encontrás con la posibilidad de solucionar los problemas. No digo que estén mal las medidas, pero los que estamos bien esperábamos otra cosa, como rebajas en las tasas de interés para que la actividad vuelva a funcionar. Las pymes no podemos pagar tasas del 30 por ciento. No me queda claro que con estas medidas se vuelva al nivel de actividad”.

Agregó además que “esta es la misma historia de los años ochenta, que se criticaba en su momento, con blanqueos y moratorias permanentes. Entonces se dejaba de pagar impuestos, total después venía una moratoria. Eso atenta contra el propio Estado”.

En lo que respecta al plan de obras públicas, indicó que “creo que de alguna manera va a incentivar la demanda. Hay que ver donde estarán las obras, porque si se concentran en provincia de Buenos Aires a lo mejor vemos poco; muchas veces en estas mega obras la balanza se inclina hacia la gran ciudad aunque hay que reconocer que en la autopista se está trabajando y se inauguró el tramo hasta Villa María; en nuestro caso puntual, podemos decir que la Nación ha sido generosa con la ciudad, pero después de eso muchas obras de infraestructura en Córdoba no hay”.

También se le preguntó al industrial su opinión sobre el pedido de devaluación de la moneda, requerido por distintos empresarios al gobierno nacional.

“Siendo sinceros, no podemos devaluar un 50 por ciento de golpe porque eso nos arrastra a una hiperinflación; no sería prudente. Si bien hemos tenido una erosión que nos hace perder competitividad a nivel de exportaciones, tampoco es lógico que se devalúe de manera importante. Hoy creo que en las empresas lo más importante es la falta de crédito. Si no hay crédito es muy difícil que repunte la actividad”.

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