Medida recíproca que iguala exigencias

La medida afectará a pasajeros de Estados Unidos, Canadá y Australia, entre otros estados que exigen visa a los argentinos. La suma será equivalente a la que pagan los viajeros argentinos para ingresar a esos países. El Ministerio del Interior aclaró que no se trata de malestar en las relaciones.

Argentina cobrará una tasa de ingreso a turistas de Estados Unidos, Canadá, Australia y los restantes países que exigen visa a los argentinos. La nueva norma quedará establecida por un decreto que firmará la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en los próximos días, según pudo saber PáginaI12. El dinero recaudado, unos 40 millones de pesos anuales, será destinado a mejorar el sistema informático de las oficinas de la Dirección de Migraciones en cada puesto fronterizo.

Migraciones cobrará a cada persona de cualquiera de esas nacionalidades que ingrese al país una suma equivalente a la que se les cobra a los argentinos para obtener el visado en sentido inverso. En el caso de Estados Unidos es actualmente de 131 dólares.

Una disposición idéntica rige desde hace varios años en Brasil y Chile, y el Ministerio del Interior, que elaboró el proyecto, se habría basado en las normativas de esos dos países.

Fuentes de ese ministerio consultadas por PáginaI12 descartaron que la medida pueda tener alguna otra interpretación en el marco de las relaciones internacionales de Argentina, sino que –explicaron– simplemente se halló una forma sencilla y justa de financiar el equipamiento informático de Migraciones.

La consulta de este diario apuntaba a establecer si había algún vínculo –aunque con una medida de este tipo sólo sería simbólico– con el enfriamiento de las relaciones con Estados Unidos, a partir de la protesta del gobierno argentino porque ese país no contesta al pedido de extradición de Guido Antonini Wilson, por haber intentado ingresar ilegalmente una valija con casi 800.000 dólares. Y a esto se suma el disgusto de la Casa Rosada por la actuación del FBI y del fiscal que depende de la Secretaría de Justicia estadounidense en el juicio que se le sigue en Miami por espionaje al venezolano Franklin Durán y en el que, como testigo protegido, Antonini Wilson dijo que el dinero era para financiar la campaña electoral de CFK en 2007.

“La medida no tiene conexión alguna con ese tema. La idea es que con este dinero vamos a poder darles conectividad a todos los puestos fronterizos de Migraciones, que a partir de esto van a estar enlazados on line, lo que implica un salto cualitativo importante para darle mayor seguridad a nuestro control migratorio”, señaló un alto funcionario del Gobierno.

Hasta ahora el Ministerio del Interior, con fondos de su presupuesto, había realizado obras de infraestructura en las oficinas fronterizas de Migraciones, pero había avanzado poco en el tema informático. De todas maneras, según fuentes de esa cartera, parte de lo recaudado por la nueva tasa de ingreso también va a ser destinado a completar el equipamiento de los edificios, como la compra de equipos de aire acondicionado y calefacción, especialmente en lugares donde en invierno y verano hay temperaturas extremas.

Para proponer la medida a la Presidenta, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, tuvo en cuenta especialmente las estadísticas de la Secretaría de Turismo sobre el alto número de ciudadanos de Estados Unidos, Canadá y Australia que ingresan al país, sobre todo como turistas, y que estos países les cobran a los argentinos para atravesar sus fronteras.

Según las estadísticas oficiales que se publican en la web de la Secretaría de Turismo, en 2007 entraron a la Argentina 4.474.454 turistas, de los cuales 442.704 (casi un 10 por ciento) fueron de Estados Unidos y Canadá.

Si bien se destaca que en la recaudación incidirá básicamente lo que dejen en su ingreso los turistas de Estados Unidos, Canadá y Australia, la medida abarca a todos los turistas que vengan desde cualquier país que les pide visa y cobra por ellas a los argentinos, en total 116 naciones.

En consecuencia, los que podrán seguir ingresando sin pagar la tasa serán los turistas que provengan de países de América latina, de la Unión Europea y de otras 28 naciones que tampoco les piden visa a los argentinos, entre ellos Japón, Israel, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Marruecos, Argelia, Singapur, Malasia e Indonesia.

En principio, la tasa se cobrará en las oficinas de Migraciones en los aeropuertos, que es por donde ingresa casi la totalidad de los turistas y donde, además, están dadas las condiciones operativas para poner en marcha el sistema sin mayores dificultades. Justamente el artículo 5º del decreto dice que Migraciones tiene a su cargo “la designación de los lugares en donde se implementará el cobro de la citada tasa, atendiendo a la capacidad operativa, volumen de tránsito de personas e infraestructura de los lugares de ingreso al país”.

El decreto, que consta de cinco artículos y a cuyo texto tuvo acceso PáginaI12, podría ser firmado por la Presidenta esta semana. En los considerandos del decreto se señala que la medida obedece a que “algunos países respecto de cuyos nacionales la República Argentina exime del visado como requisito de ingreso a su territorio, exigen a los ciudadanos argentinos el pago de una tasa por la solicitud y/o tramitación de la visa para el ingreso a sus territorios por turismo o negocios; mientras que sus nacionales ingresan al territorio argentino, por idénticos motivos, sin visa consular ni pago de tasa retributiva alguna”.

Y que, por lo tanto, “a fin de restablecer la reciprocidad en el trato entre los Estados involucrados y nuestro país, afectada a partir de las exigencias que se imponen unilateralmente a nuestros ciudadanos, se considera oportuno disponer la creación de una tasa de solicitud de ingreso que deberán abonar los extranjeros que pretendan ingresar a la República Argentina, por turismo o negocios, y sean nacionales de países a quienes alcance el beneficio referido”.

En el artículo 4º del decreto queda fijado el destino que tendrá el dinero recaudado: “Los fondos provenientes de las tasas percibidas en función del presente decreto se destinarán al mantenimiento y modernización de las infraestructuras, provisión de recursos y medios técnicos idóneos de los puestos de control migratorio en las fronteras aéreas, terrestres, marítimas y fluviales”.

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