Los médicos resisten en la calle y el PE mantiene su postura

Los profesionales de varios hospitales sacaron ayer sus consultorios a la vía pública, donde atendieron a los pacientes, modalidad de reclamo que repetirán hoy. Mañana concretarán una nueva "marcha blanca", en el marco de una jornada de protesta nacional. Por su parte, Alperovich reiteró que no hay dinero.
En reclamo de sueldos dignos y estabilidad laboral, los médicos y empleados autoconvocados de la salud resisten el "operativo desgaste" del Gobierno en las calles, que en los últimos días se terminaron convirtiendo en improvisados centros sanitarios. La modalidad de protesta iniciada la semana pasada por los profesionales de los hospitales de Niños, Centro de Salud y de Maternidad, que consiste en sacar los consultorios a la vía pública para atender allí a los pacientes, se extendió ayer a otros de los principales centros sanitarios de la Capital y del Interior.

Entre las 9.00 y las 11.00, los médicos y enfermeros de los nosocomios mencionados, además de los hospitales Avellaneda, del Carmen, de Concepción y de Aguilares, instalaron escritorios, camillas, biombos e instrumental en la vía pública, donde efectuaron prestaciones de distintas especialidades médicas.

La inusual protesta callejera, que se encuadra en el paro por tiempo indeterminado que lleva adelante el sector, se repetirá hoy, esta vez, con la adhesión de los trabajadores del hospital Padilla.

Asamblea

Así fue consensuado ayer al mediodía, durante una ásamela realizada en el hospital del Carmen, con la presencia de delegados de los hospitales y CAPS de toda la provincia.

Según informó a EL SIGLO Jorge Ramacciotti, delegado del Padilla y vocero de los autoconvocados, en el plenario "se resolvió mantener el paro por tiempo indefinido, con asistencia a los puestos de trabajo, pero manteniendo la modalidad de atender los consultorios en la calle y no realizar cirugías programadas".

Además, señaló que en la asamblea "se intercambiaron ideas" respecto a la "marcha blanca" a la plaza Independencia que se concretará mañana, a partir de las 9.00, en el marco de un paro nacional convocado por la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) y que tendrá como eje central el apoyo a la lucha de los médicos tucumanos (ver nota aparte).

En el plenario de ayer, también se discutió sobre la postura que llevará el sector a la reunión con funcionarios del Poder Ejecutivo, que se concretaría el próximo viernes, en la sede del Arzobispado, en el marco de la mediación encarada por monseñor Luis Villalba.

En este sentido, los autoconvocados siguen firmes en el reclamo de un aumento de 100 pesos en la base de cálculo, en lo inmediato y como condición para levantar las medidas de fuerza; más otra suba de 150 pesos en el mismo ítem, de forma escalonada y progresiva. La finalidad del planteo es, concretamente, una recomposición del 100 por ciento en el básico, teniendo en cuenta que hoy la base está anclada en 250 pesos.

El discurso oficial

La posibilidad de que el Poder Ejecutivo acceda a ese petitorio es, hoy por hoy, una utopía, a juzgar por las declaraciones del gobernador José Alperovich. "Yo quisiera hacerles una mejora. Quiero arreglar, pero hay un término: Plata no hay, y si no, le estaría mintiendo a todos los tucumanos (sic)", exclamó ayer el Mandatario tucumano, en su clásico contacto matinal con la prensa. "No piensen que el Gobernador es un caprichoso, que es un hombre que no quiere arreglar, pero no se puede. No hay que aumentarle solamente a los médicos y a las enfermeras: toda la administración pública merece un aumento, pero cuando no hay (dinero), no hay", recalcó.

Ante una requisitoria periodística, el Gobernador envió un mensaje conciliador a los autoconvocados de la salud: "Este gobernador sabe el sacrificio y el trabajo que hacen ellos y en la medida que se pueda, vamos a ir revirtiendo toda la situación porque cada uno merece ganar mucho más. Los municipales, los docentes, todos deben ganar mucho más y en la medida que se pueda vamos a ir dando respuestas", manifestó.

Sin embargo, recordó que cuando asumió su gestión (en 2003) "un médico ganaba 600 pesos; cuando hoy, en promedio, por seis horas de trabajo, nadie gana menos de 2.600 pesos. O sea, que se ha venido mejorando, aunque merecen ganar más", insistió.

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