Médicos del Municipal denuncian menores fondos para el área Salud

En el Concejo Deliberante, se dijo que el presupuesto de este año contempla un 6% menos de fondos destinados a esa área del gobierno comunal.
El debate en el recinto del Concejo Deliberante transitaba por la exposición de críticas ya conocidas al sistema de salud comunal, cuando el doctor Pablo Curino, presidente de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud Municipal, largó el dato: históricamente, el presupuesto del área representó un 25 por ciento de la previsión anual total, pero, este año, descendió al 19 por ciento.

En números concretos, el presupuesto para la secretaría de Salud fue de 17.507.333 millones de pesos, en 2008, en tanto se prevén 20.079.045 millones para 2009, lo que da cuenta de un incremento del 13 por ciento.

Sin embargo, para los profesionales de la salud, no pasó inadvertido que, en comparación, la participación de la Salud en el presupuesto general descendió del 25 al 19 por ciento, en un total de 378 millones de pesos.

Para el plantel, resulta filosóficamente inadmisible que se resten fondos a la atención de la salud; sobre todo, cuando se viene hablando del advenimiento de un contexto de crisis, en el cual, según demuestran los registros históricos, la confluencia de factores no hará más que incrementar la demanda de los servicios públicos de salud.

Curino y sus colegas de la citada asociación Gustavo Piñero, Andrea Mariño y Andrés González Ríos, acompañados por el jefe del servicio de Clínica Médica del hospital Municipal, Mario Zoratti, pidieron la reunión de ayer para, en definitiva, comprobar que los cálculos que estaban realizando eran los correctos.

En el CD, fueron recibidos por los ediles Alejandro Curino (en ejercicio de la presidencia del HCD), María José Romero, Julio Ruiz y Marita Brusa (FPV); Carlos Ocaña, Oreste Retta, Aloma Sartor y Roberto Ursino (UCR); Marcelo Ciccola y Soledad Espina (FPV-PJ); Alberto Sangre (Coalición Cívica) y el secretario del concejal Norberto Martínez, el dirigente Raúl Ayude (Integración Ciudadana).

Muchos de ellos, por no decir todos, salvo los oficialistas, compartieron la preocupación de los profesionales de la salud.

"Supongo que el Poder Ejecutivo tendrá una explicación para esto, porque, si no, es un verdadero escándalo", disparó la concejala radical Aloma Sartor.

"Los números en general no suelen ser elocuentes, pero, en este caso, debo decir que expresan con absoluta claridad los problemas por los que está atravesando el hospital, según se describió recién acá, y que el Poder Ejecutivo, que es quien lo confeccionó, no tiene un compromiso con la salud", refirió Retta.

Graficó que "da la sensación de que los números debían cerrar de cualquier manera".

El radical fue más allá, al pronosticar que "habrá graves problemas de funcionamiento, teniendo en cuenta que muchas partidas de gastos comunes tienen menos monto que el año pasado".

Su compañero de bancada Ocaña destacó que son el intendente Cristian Breitenstein y su equipo quienes deben explicar la importancia relativa que su administración otorga a la salud, y consultó si los médicos se habían dirigido al Poder Ejecutivo.

Ante el planteo, Pablo Curino contó que el jefe comunal tiene prevista una visita el hospital Municipal, donde planean hablarle de todos los temas, pero, por el momento, sólo realizaron un análisis interno de los números y querían reunirse primero con los ediles, para cotejar las conclusiones obtenidas.

Ursino, directamente, solicitó que Espina usara sus contactos con el jefe comunal, para organizar una reunión a fin de dilucidar la cuestión.

"Frente común"

Alejandro Curino retomó la posición de sus pares, para señalar que el Legislativo no puede ir, en principio, contra las prioridades que establezca el Poder Ejecutivo, ya que cada uno debe cumplir con sus funciones fundamentales específicas.

"No obstante, si vemos que los concejales pensamos de la misma manera que los profesionales, aunque no sea en un cien por ciento, junto con la gente, se puede hacer un frente común, para dar una fuerte discusión a lo largo del año, con unión y apoyo recíproco", enfatizó.

Romero aclaró que los problemas que afloran ya fueron tratados el año pasado, porque "siempre se achica por salud y acción social".

Riesgo tecnológico

Finalmente, la discusión derivó hacia la falta de recursos que padece la ciudad ante una posible catástrofe, habida cuenta que ha incorporado "riesgo tecnológico", en las palabras de Sartor.

"En la situación que estamos, catástrofe es que choque una combi, porque no hay disponibilidad para atender ni siquiera a esa cantidad de pacientes", aclaró Piñero, vicejefe del servicio de Emergencias del hospital Municipal.

Las salas médicas, con pronóstico reservado

Zoratti destacó que la secretaría de Salud no tiene previstos fondos para el arreglo de los edificios donde funcionan las unidades sanitarias, aunque la necesidad de algunas es imperiosa; de hecho, se mencionó, el fin de semana último, una sala sufrió el desprendimiento del techo.

Mariño aclaró que también se requieren arreglos de mucha menor envergadura, para los cuales tampoco se calcularon formas de financiamiento; por caso, la construcción de armarios para medicamentos, que permanecen en las cajas originales.

"Esto sin hablar de que algunas almacenan los residuos patogénicos en el baño", acotó González Ríos.

Sangre aclaró que el secretario de Salud, Guillermo Quevedo, elevó un programa de mejora de las dependencias a la secretaría de Hacienda, pero "no hubo por dónde ingresarlo", graficó, en referencia la supuesta cerrazón del secretario del área, Hugo Borelli.

En el hospital, añoran a Cafasso

En cuanto al hospital Municipal, el presupuesto para 2008 fue de 36.124.500 pesos y se prevén, para 2009, 52.745.590 pesos, registrándose, del año último al actual, un 32 por ciento de incremento.

No obstante, ayer, los médicos expusieron sus reclamos por los bajos salarios, que están provocando el éxodo incesante de profesionales, y también la falta de planificación que, según dijeron, está llevando a gastar un millón de pesos en la construcción de una sala de terapia intermedia, "que, seguramente, se terminará demoliendo", porque no responde al plan director.

En numerosas oportunidades se recordó con nostalgia la dirección del doctor Juan Carlos Cafasso, allá por la década del 80, cuando se diagramó un proyecto que plasmaba la naturaleza del nosocomio y todos los pasos a seguir, y el debate terminó nuevamente en una crítica a Breitenstein.

"El proyecto de 1986 tuvo éxito porque el entonces intendente Juan Carlos Cabirón lo hizo suyo. Acá, hay que averiguar qué prioridades tiene el intendente, si la salud, la obra pública o cuál", comparó Ocaña.

"La nueva terminal de ómnibus está bárbara, pero, ¿adónde va a ir la gente cuando el sistema de salud no funcione más?", acotó Zoratti.

Retta instó a debatir sobre un programa de salud y a dejar de ir detrás de los acontecimientos.

"Se muere una beba con síndrome urémico hemolítico y salen a clausurar una casa de comidas para ómnibus; se hace una investigación sobre la ría y salen a decir tolerancia cero; se mueren en accidentes, y salen con el Bahía Conduce: siempre detrás de los hechos", terminó.

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