Médicos mantienen la lucha pero flexibilizan sus reclamos

Ratificaron el paro por tiempo indefinido. No obstante, tras una reunión que mantuvieron ayer con el Arzobispo, señalaron que están dispuestos a aceptar un aumento salarial escalonado.

Los médicos y empleados autoconvocados de la sanidad provincial no bajan los brazos y, pese a las amenazas y descuentos de haberes con los que el Gobierno les viene respondiendo, siguen firmes en la lucha que iniciaron hace más de dos meses, en reclamo de salarios dignos y estabilidad laboral.

Ayer al mediodía, durante una asamblea realizada en la Maternidad, los delegados de los hospitales y CAPS de toda la provincia ratificaron la continuidad del paro por tiempo indefinido, con asistencia a los puestos de trabajo y firmas de planillas, aunque sin atender los consultorios externos ni practicar cirugías programadas.

Además, anunciaron una nueva "marcha blanca" a la plaza Independencia para el próximo miércoles, al tiempo que establecieron que cada centro de salud resolverá la próxima semana las actividades que desarrollará en el marco del plan de lucha.

En el plenario se exteriorizó el malestar de los profesionales debido a que ayer se dieron nuevamente con la desagradable "sorpresa" de que sus boletas de sueldo llegaron con fuertes descuentos, que en algunos casos llegarían al 50 por ciento, aplicados por el Ejecutivo en represalia por los días de paro que vienen desarrollando.

"No solamente no nos devolvieron lo que nos confiscaron el mes pasado, a pesar de que se había planteado esa necesidad en la reunión con la Iglesia, sino que esta vez los descuentos, además de los médicos, también se efectuaron a las enfermeras, tratando de pegar donde más nos duele", explicó Estela Di Cola, vocera de los autoconvocados.

Predisposición

Sin embargo, los profesionales demostraron ayer que quieren retomar el diálogo con el Gobierno, e inclusive, admitieron que estarían dispuestos a flexibilizar su postura y aceptar un aumento salarial progresivo y escalonado, siempre y cuando el ofrecimiento que haga el Ejecutivo "sea razonable", según aclararon. Así lo transmitieron los principales referentes del sector, entre ellos Di Cola, a monseñor Luis Villalba, quien oficia de mediador en el conflicto, durante una reunión realizada por la mañana en la sede del Arzobispado.

En la audiencia, que se extendió entre las 11.00 y las 12.00, el prelado se comprometió a convocar a una nueva reunión entre las partes (sería la tercera desde que comenzó la mediación de la Iglesia) el próximo jueves, a las 16.00, en la intención de acercar posturas y encontrar una salida al conflicto.

"Fue un encuentro ameno y muy positivo, donde los representantes de la sanidad manifestaron la voluntad de volver a reunirse con el Gobierno y la predisposición de flexibilizar sus reclamos para acercarnos a una solución", informó a EL SIGLO el vicario general de la Arquidiócesis, Melitón Chávez, quien acompaña a monseñor Villalba en la difícil misión de destrabar el conflicto entre los médicos y el PE.

El sacerdote indicó que "el arzobispo Villalba ahora se comunicará con funcionarios del Gobierno para invitarlos a una reunión el próximo jueves 8 de octubre, a las 16.00, en el Arzobispado, de la que también participarán los representantes de los autoconvocados".

Chávez admitió que "hasta el momento no hay demasiadas señales sobre una solución pronta a este conflicto", aunque aclaró que "siempre hay que mantener la esperanza. Todo dependerá de la voluntad que muestren las partes, por lo menos ésta fue demostrada por parte de los médicos y ahora habrá que esperar a ver qué dice el Gobierno", concluyó.

Por su parte, el delegado del hospital Padilla y vocero de los autoconvocados, Jorge Ramacciotti, quien participó de la reunión con el Arzobispo, confirmó a este diario que "se podría aceptar un aumento escalonado siempre y cuando sea razonable".

En tal sentido, ratificó que "el techo de la negociación sigue siendo el reclamo de un aumento del 100 por ciento base de cálculo salarial, para elevarla de los actuales 250 a 500 pesos. Sin embargo, nosotros estaríamos dispuestos, para destrabar el conflicto, a aceptar que se otorgue inicialmente un aumento menor, de 100 pesos en la base, llevándola a 350 pesos para luego ir progresivamente acercándonos al monto final de 500 pesos", puntualizó.

Finalmente, Ramacciotti recordó que el sector también exige "el pase a planta permanente de 3 mil contratados antes de fin de año, el pago del 82 por ciento móvil a los jubilados de la actividad y el reconocimiento de la Insalubridad laboral".

Mate cocido popular

En el marco de las actividades diarias de protesta que vienen realizando los trabajadores de la salud provincial, el personal del hospital Angel C. Padilla compartió ayer un "mate cocido popular" con pacientes y familiares sobre la calle Alberdi, frente a uno de los accesos al nosocomio.

Está previsto que la próxima semana se organicen ollas populares, abrazos simbólicos y cortes de tránsito al frente de distintos hospitales, en la continuidad del plan de lucha.

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