Médicos denuncian discriminación por haber quedado fuera de la recategorización a profesionales

La gobernadora Fabiana Ríos firmó el decreto 2254/09 por el cual dispone la creación a partir de 2010 del Escalafón Profesional Universitario, un instrumento administrativo que recategoriza a todos los agentes de la administración central con título universitario, pero solamente a quienes se desempeñan actualmente en el denominado escalafón seco, es decir que exceptúa expresamente del beneficio a los profesionales médicos de los hospitales regionales, que revistan en categoría PAyT, escalafón húmedo. Esto fue considerado por la Asociación de Profesionales del Hospital Río Grande como un acto discriminatorio y "una verdadera afrenta".
Los galenos reconocieron que la medida dispuesta es esencialmente correcta y viene a poner un manto de prolijidad y equidad sobre quienes ejercen tareas en el Poder Ejecutivo y cuentan con título universitario. De hecho, en las sucesivas reuniones mantenidas con los funcionarios en el marco del conflicto por el reconocimiento de ítems profesionales que sostienen desde hace meses, varias veces propusieron medidas de esta índole para superar la problemática. Pero el hecho de haber tomado la decisión de llevarla a cabo dejando fuera de su alcance a los profesionales de la Salud, resulta "una provocación".

Más aún, los integrantes de la APHRRG enfatizaron una particularidad que revela la manifiesta animosidad del Ejecutivo para con el sector: El 6 de octubre pasado se firmó entre las asociaciones de profesionales y el Gobierno un acta acuerdo en el cual ambas partes aceptan la imposibilidad de atender los reclamos del sector durante 2009, pero donde los funcionarios se comprometen a "continuar evaluando de manera prioritaria la posibilidad de actualizar los ítems específicos de los profesionales, dedicación exclusiva sanitaria, responsabilidad profesional y la recategorización de los mismos, a lo largo de 2010". Dos días más tarde, el 8 de octubre, Fabiana Ríos firmó el decreto que cumple estrictamente con todo lo antedicho, pero dejando fuera del alcance de la norma a los profesionales de los hospitales.

Comentá la nota