Los médicos cortaron la alimentación de Eluana, la mujer en coma en Italia.

Los médicos cortaron la alimentación de Eluana, la mujer en coma en Italia.
Desde ayer no recibe comida ni agua. El Vaticano pidió que se defienda su vida.
Eluana Englaro, la mujer italiana en coma irreversible desde hace 17 años, continuó ayer su camino hacia la muerte después de que los médicos anunciaron que en base a un protocolo operativo suspendieron totalmente la alimentación y la hidratación artificiales en la clínica de Udine donde se encuentra. En Italia la emoción es cada día más fuerte. Beppino, el padre, dijo que su hija "sufre torturas inhumanas" e invitó a venir a ver personalmente el estado de su hija al presidente Napolitano y al primer ministro Silvio Berlusconi, que lidera la campaña contra reloj para hacer aprobar la ley al Parlamento que en dos o tres días restituya la alimentación y el agua a Eluana.

Frente a la clínica "La Quiete" de la capital del Friuli estacionan grupos católicos con carteles y diciendo plegarias. Todos muestran botellas de agua y panes como símbolo de la alimentación artificial para mantenerla en vida.

El viernes estalló una crisis institucional cuando el presidente de la República se negó a firmar el decreto "de necesidad y urgencia" que Berlusconi hizo aprobar a sus ministros y que prohibía suspender la alimentación y el suministro de agua a un paciente inconsciente. El premier conservador Berlusconi decidió pedir al Parlamento una ley urgente que establezca como el decreto que se negó a firmar el presidente que Eluana debe seguir siendo asistida. La justicia italiana falló en favor de la familia de Eluana y su derecho a impedir el ensañamiento terapéutico. Un tribunal de Milán y el Supremo Tribunal establecieron que podía realizarse el protocolo que la lleva a una "muerte dulce".

Desde hoy Eluana recibirá por vía muscular fármacos y sedativos. Los especialistas creen que en pocos días los daños pueden ser irreversibles, aunque la joven siga respirando durante dos semanas.

La Iglesia Católica ha movilizado todos sus recursos, que en Italia son muy poderosos porque en Roma tiene su sede el Papa desde hace dos mil años. El Papa insistió ayer en que se defienda la vida de una persona. Quiso reafirmar "la dignidad absoluta y suprema de cada ser humano", incluso "cuando están débiles y amortajados en el misterio del sufrimiento".

El Vaticano quiere que el presidente reconsidere el caso, aunque Napolitano dijo que no podía firmar el decreto del gobierno porque era inconstitucional e iba contra un fallo de la justicia. El presidente de la Conferencia Episcopal, la más numerosa de la Iglesia, cardenal Angelo Bagnasco, afirmó que lo que se está haciendo con Eluana es una eutanasia y por lo tanto "un homicidio".

"Se está apagando la luz de una vida e Italia es más oscura y planea en un vacío que crecerá en los próximos días", dijo el arzobispo de Génova. "¿Cómo debe llamarse sino homicidio el dejar de dar alimentos y agua a una persona?" Agregó: "¿Cómo se puede tolerar que penetre en la mentalidad común una pretendida nueva, el derecho a morir, en vez de sostener aun en las situaciones más extremas, el derecho a la vida".

Un sondeo de un instituto especializado para la red de TV satelital "Sky News" dio como resultado que el 61% de los encuestados está en contra de las iniciativas de Berlusconi, primero con el decreto y ahora con un proyecto de ley para impedir la "muerte dulce" de Eluana. El presidente Napolitano dijo en un acto que "nadie tiene el monopolio de la vida", en un velado ataque a Berlusconi y la Iglesia. El influyente intelectual Umberto Eco criticó en una declaración a Berlusconi por su intervención en el caso de Eluana porque "representa un gravísimo atentado contra la constitución".

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