Los médicos amenazan con cortar rutas y tomar hospitales

Esas son algunas de las medidas que el sector podría determinar, en caso de que la próxima semana, cuando vuelvan a reunirse con el Gobierno, en la sede del Arzobispado, no haya una oferta salarial que satisfaga sus expectativas. Creciente malestar por los descuentos de haberes.
La ausencia de una oferta salarial superadora del Gobierno en la reunión del último jueves en el Arzobispado, sumado a otro intempestivo descuento de haberes, en represalia por los días de paro, se conjugaron para enardecer aún más los ánimos de los médicos y empleados autoconvocados de la salud.

Tal como había adelantado EL SIGLO, los profesionales no sólo ratificaron ayer la continuidad del plan de lucha, sino que además advirtieron que endurecerán las medidas de fuerza si es que hasta el próximo jueves, cuando volverán a reunirse con el Poder Ejecutivo en la sede del arzobispado, no hay una respuesta satisfactoria a sus planteos.

En la audiencia que mantuvieron esta semana con los ministros de Gobierno, Edmundo Jiménez, de Salud, Pablo Yedlin, y de Economía, Jorge Jiménez, de la cual también participó el arzobispo Luis Villalba, como mediador, los médicos formalizaron su decisión de aceptar una recomposición salarial escalonada. Puntualmente, solicitaron un aumento de 100 pesos en la base de cálculo, actualmente anclada en 250 pesos, para discutir un incremento progresivo de ese ítem, que es empleado para determinar el básico del sector, hasta llegar a un monto de 500 pesos. Como alternativa, y en caso de que el Gobierno ofrezca menos de 100 pesos de aumento, pidieron la titularización de los más de 5.200 contratados que hay en el sistema, lo cual también podría determinar el cese de las protestas. Otros puntos que los profesionales no están dispuesto a resignar son el reclamo del 82 por ciento móvil de jubilación, con 25 años de servicio y sin límite de edad y el pago del ítem por Insalubridad.

Amenaza

Desde el sector advirtieron que si hasta el próximo jueves, cuando las partes vuelvan a reunirse en el Arzobispado, el Ejecutivo no eleva una propuesta que se acerque a esos planteos, endurecerán las medidas de fuerza. Entre otras alternativas, estudian la posibilidad de realizar cortes de rutas, paralizar durante algunas horas la atención en las guardias, iniciar una huelga de hambre e, inclusive, avanzar con la toma de hospitales.

Todas esas posibilidades fueron planteadas ayer al mediodía, durante una asamblea realizada en la sede de la Maternidad (Mate de Luna al 1400), en la cual los delegados de todos los hospitales y CAPS resolvieron sostener el paro por tiempo indefinido.

La modalidad de la huelga seguirá siendo con asistencia a los hospitales y firma de planillas, pero sin atender los consultorios de especialidades ni practicar cirugías programadas.

Además, se confirmó la realización de una nueva "marcha blanca" de la sanidad a la plaza Independencia, el próximo miércoles, y una caravana de protesta por las calles céntricas de la ciudad a principios de la semana entrante. También se organizarán, periódicamente, ollas populares, cortes de calles y asambleas en distintos hospitales y CAPS.

"Hasta el momento, el único mensaje del Gobierno es que no hay plata, y si no hay un cambio de postura y siguen los descuentos, se terminarán endureciendo las medidas de fuerza", advirtió a EL SIGLO el delegado del hospital Padilla y vocero de los autoconvocados, Jorge Ramacciotti.

El galeno comentó que durante el plenario de ayer quedó en evidencia que "hay un malestar creciente, porque se volvieron a realizar descuentos intempestivos, confiscando casi la mitad de los sueldos de los trabajadores por segundo mes consecutivo, por parte de un Gobierno que dice que defiende a los pobres, quiere que nosotros también lo seamos, pero no para defendernos, sino para condenarnos", disparó.

Ramacciotti dijo que "si no hay una respuesta realmente superadora a las necesidades de los trabajadores de la sanidad, se agravará el conflicto y el único responsable será el Gobierno que es el que está tirando demasiado de la cuerda". Respecto a cuáles serían las medidas a adoptar en caso de no obtener una respuesta favorable a sus planteos, el vocero de los autoconvocados comentó que en la asamblea de ayer "se plantearon diferentes propuestas, como la de parar por algunas horas las guardias e incluso la toma de hospitales. También algunos delegados propusieron realizar huelgas de hambre y cortes de ruta, es decir, medidas mucho más enérgicas porque el Gobierno no está tratando el tema con seriedad para resolver este conflicto", agregó.

Pocas expectativas

Por su parte, Rubén Segovia, delegado del hospital Centro de Salud, consideró que "en la reunión con los ministros y el arzobispo se avanzó en el diálogo, a partir de la presentación de la propuesta de llevar a 100 la base de cálculo y reiterar el reclamo sobre el 82 móvil, la insalubridad y titularización, que son planteos inamovibles".

No obstante, consideró que "si bien ahora la palabra la tiene el Poder Ejecutivo y por lo menos se espera que el jueves de la próxima semana haya una respuesta, no vemos que se vaya a destrabar el conflicto porque se mantiene el discurso de que no hay plata y siguen confiscándose los sueldos de los trabajadores".

Segovia sostuvo que "hay un crecimiento constante del malestar de los trabajadores de la salud y muchos proponen endurecer las medidas de fuerza, comenzando por pedir renuncia de todos los directores de hospitales. También hay propuestas que van desde realizar cortes de rutas nacionales y provinciales, hasta iniciar huelgas de hambre e incluso la posibilidad de avanzar con la toma de hospitales", añadió.

El profesional confirmó que "hubo nuevos incautos de los sueldos de los médicos y enfermeros" con porcentajes que, en algunos casos, según precisó, llegaron al 50 por ciento. "Nos descontaron los haberes por supuesta falta de productividad, cuando en los hospitales públicos nunca trabaja en esas condiciones, sino que se lo hace en función a la demanda de la población.", disparó.

"Tirar de la cuerda"

Segovia dijo que "aflige la insensibilidad y la falta de predisposición oficial para dialogar sin presiones, persecuciones y chicanas, con un ministro (Edmundo Jiménez) nos descalifica, tratándonos de salvajes e inmorales, y la Justicia nos quita la plata, ratificando los descuentos de sueldos".

El médico tucumano opinó que "así no hay posibilidad de ir a dialogar con predisposición para levantar las medidas. Aunque la frase le pertenezca, el que está tirando de la cuerda para romperla es el gobernador José Alperovich", concluyó.

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