Médico salteño con los Cascos Azules en Haití.

Es una isla del caribe donde todas las manos son pocas para sostener la miseria. Retratos de un país sin rumbo cierto.
Crisis, desempleo, piquetes, indigencia y temblor financiero son las palabras más comunes en la Argentina de estos días. Sin embargo, conocer la realidad de Haití, hará sentir a cualquier argentino, un afortunado habitante del paraíso.

Es un acercamiento a quienes residen en nuestra indiferencia... aquí y allá. Es un negro recuerdo resignado a la miseria y un homenaje a la gente que lejos de casa, cree que puede y efectivamente puede, tener una mirada más humana del prójimo.

Ese que muchos prefieren seguir creyendo invisible... aquí y allá.

Los relatos son del médico salteño Jorge Horacio Chamale, que con sólo 31 años, es Primer Teniente de la Fuerza Aérea Argentina y jefe del Servicio de Cirugía del Hospital Militar Reubicable apostado en Puerto Príncipe, capital de Haití. Estará con los Cascos Azules hasta agosto, en misión humanitaria para las Naciones Unidas (ONU) en ese país.

Haití ocupa el tercio occidental de la Isla de Santo Domingo. En 1492 fue descubierta por Cristóbal Colón, quién la llamó La Española. El idioma oficial es el francés y su variante es el creol, una mezcla de francés con lengua africana. Haití es hoy uno de los países más pobres, densamente poblado y desforestado del planeta.

Para entender

La de Haití es una historia plagada de muerte, esclavitud y pobreza que comienza con el genocidio de 300.000 indios taínos y arawaks durante la época de la conquista.

Con los años, durante la guerra con Napoleón, España le cedió un cuarto de isla a los franceses, que utilizaron la zona para producir caña de azúcar. Así Haití se pobló de esclavos africanos que, en poco tiempo, superaron en número a los blancos. Entonces se desató una revuelta que culminó con la independencia de Haití.

Una vida tormentosa caracterizó a la isla como país, hasta que la ONU decidió poner fin al caos declarando "La Imposición de la Paz por la Fuerza" a través de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), actualmente encabezada por el diplomático guatemalteco Edmond Mulet.

Norte generoso

Al ser consultado sobre su misión en Haití, el médico Jorge Chamale (h), dijo antes que nada "no soy el único salteño con los Cascos Azules, hay otros dos que, como yo, cumplen su misión en el Hospital Militar Argentino Reubicable de la Fuerza Aérea. Son el cabo primero Wenseslao Copa oriundo de Cachi, y el cabo primero Federico Santana de Salta capital".

Contó que "Copa cumple funciones de seguridad y control y siempre recuerda a su Cachi querido. Santana es enfermero". Destacó que "también están con nosotros dos colegas jujeños, el cabo primero Cristian Tejerina, de San Pedro, que es enfermero y el cabo primero Fernando Manuel Maza, de Perico, que es técnico radiólogo".

Todas las manos son pocas para ayudar en Haití donde la gente se baña en aguas estancadas, duerme y muere al abrigo del cielo. Cuesta imaginarlo.

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