El médico que necesitaba un corazón era operado anoche

Por una miocarditis viral fulminante debía ser trasplantado con suma urgencia.
"Apareció un corazón para vos y ya te están por operar", le susurraron ayer a la tarde en uno de sus oídos al médico ginecólogo y obstetra Jorge Rodríguez Kissner, quien hacía 19 días se encontraba en emergencia nacional a la espera de un trasplante que salvase su vida.

Un corazón compatible con el del médico apareció ayer. Unas pocas horas después, y tras un veloz operativo coordinado por el INCUCAI, Rodríguez Kissner fue ingresado a uno de los quirófanos de la Fundación Favaloro.

La cirugía se inició ayer a las 20 y continuaba al cierre de esta edición. "Nos dijeron que puede extenderse por entre cuatro y ocho horas", explicó a Clarín Paula, hermana del médico. A cargo del equipo de cirujanos que realizaba el trasplante se encontraba Alejandro Bertolotti, según dijeron las fuentes consultadas.

Paula, su hermana Inés y Gabriela, la esposa del obstetra, estaban anoche en la Fundación a la espera de que concluyera la operación. Los tres hijos de Rodríguez Kissner (tienen entre 5 y 10 años) se encontraban en la casa de sus abuelos.

La familia del médico se enteró casi sobre la hora de que éste sería finalmente trasplantado. "Escuchamos un rumor de que había aparecido un corazón y en eso vinieron a informarnos que el corazón ya estaba acá y que iban a trasplantar a mi hermano", contó Paula Kissner. Y agregó: "Estamos terriblemente fuera de nuestras casillas".

El médico se encontraba fuertemente sedado cuando fue llevado al quirófano. Su mujer y hermanas igual se acercaron a él y le susurraron al oído que sería intervenido. "Yo creo que él nos escuchó", se entusiasmó Paula.

No trascendió ningún dato sobre el donante del corazón. La idea, dijeron, es "preservar el duelo de la familia", según explicaron en el INCUCAI.

Jorge Rodríguez Kissner es obstetra y ginecólogo del Hospital Evita Perón, de la ciudad bonaerense de Berazategui. Padece miocarditis viral, por lo que se esperaba con urgencia la donación de un corazón. Contrajo la dolencia el pasado 12 de diciembre, un día después de atender varios partos. Ese día se levantó con dificultades respiratorias y un fuerte dolor en el pecho. Pensó que tenía un infarto y le pidió a la esposa que lo llevaran al hospital. Pero no era un infarto: se trataba de una miocarditis de origen viral fulminante.

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