Medicina defensiva, un remedio ante denuncias por mala praxis

Frente a la llamada "industria del juicio", Carlos Fernández Campaña defiende la relación médico-paciente y advierte que puede transformarse en un vínculo comercial de prestador-cliente.
Presidente del Colegio de Médicos de Bahía Blanca desde julio de 2000, el pediatra Carlos Fernández Campaña asegura que más del 95 por ciento de los juicios contra los profesionales de la medicina se han resuelto en favor de éstos. Además, indica que en sus más de 20 años en el organismo sólo le constan dos casos de condenas judiciales que derivaron en inhabilitaciones para ejercer la profesión.

Más allá de cuestionar el término mala praxis, porque advierte que conlleva un prejuzgamiento, y que aspira a que se hable de juicio por responsabilidad profesional, Fernández Campaña explica que la "industria de las demandas judiciales" ha determinado la existencia de una medicina defensiva que encarece las prácticas, tanto para el paciente como para la seguridad social.

Creado en 1958, el Distrito X del colegio comprende 16 partidos, desde Adolfo Gonzales Chaves hasta Patagones y de Guaminí a la costa. Registra unos 2.100 médicos (1.250 de ellos residen en Bahía Blanca), y sus funciones abarcan esferas laborales, científicas, jurídicas y éticas.

Fernández Campaña dice que cualquier paciente puede formular una presentación ante lo que considere una conducta violatoria del código de ética y que eso da lugar al correspondiente sumario interno.

--¿Tan frecuentes son las denuncias judiciales por lo que se considera mala praxis?

--No puedo precisar la cantidad, pero desde hace algunos años, a nuestro criterio, son exageradas y en la mayoría, equívocas. Se pone en tela de juicio actuaciones de médicos que, en más del 95 por ciento, la Justicia termina resolviendo a su favor. Lo cierto es que un ciudadano, o quien lo represente, puede cuestionar la responsabilidad profesional ante determinada práctica y litigar sin costas. Hay muchas denuncias, porque es barato accionar contra los médicos.

--¿Es muy notable en Bahía Blanca?

--Esto, que se ha dado en llamar "industria del juicio", no sucede tanto en nuestro distrito como en el Gran Buenos Aires. Y si bien hay abogados que saben que no disponen de elementos de prueba suficiente y que sus posibilidades de ganar son muy escasas, igual insisten, perjudican y hasta consiguen arreglos extrajudiciales. Así, cumplen con su objetivo económico pero, al mismo tiempo, obligan a una situación de medicina defensiva.

--¿Es muy difícil probar los casos de mala praxis?

--Es lo que se comenta, pero los tribunales cuentan con equipos de peritos para orientar investigaciones de esta naturaleza.

--¿Cómo ejemplifica un caso de medicina defensiva?

--Ante un traumatismo de cráneo leve, el médico piensa que basta un examen exhaustivo; pero para cubrirse de una eventual denuncia, que puede argumentarse en futuros dolores de cabeza y en la omisión de otros estudios, ordena una resonancia magnética. Eso significa más gasto para el paciente y para la seguridad social.

--¿No lo asocia con un poco de paranoia?

--Para nada. Medicina defensiva significa cubrir todos los flancos, porque estar inmerso en un sumario penal resiente social y humanamente al médico y quien ya afrontó un juicio quiere evitar otro. Incluso, hay profesionales que hasta abandonan la medicina. Es muy peligroso que la relación médico-paciente termine trastocándose en una casi comercial de prestador-cliente.

--¿Rechazar el trabajo en las guardias, tanto de los hospitales públicos como privados, forma parte de esa medicina defensiva?

--El temor a equivocarse puede ser una de las causas por las que no se toman guardias, que no siempre se retribuyen como corresponde. Asumir esa responsabilidad implica estar en la primera línea de la trinchera, donde se repiten las situaciones extremas y la afluencia de pacientes es constante. Tanto, que en el término de 24 horas deben asistirse cientos de casos.

--¿La práctica médica asegura resultados?

--Asegura procedimientos científicos y de práctica; el resultado depende de circunstancias que pueden escapar a las normas. Salvo en algunas especialidades, como en la estética, el profesional compromete procedimiento y resultado.

--¿Cuántos casos de inhabilitación recuerda?

--Sólo dos. En las sentencias condenatorias, los jueces aplicaron inhabilitaciones de cinco años y los retiros de las matrículas.

--¿La mayoría de los médicos bahienses afronta demandas?

--Rotundamente, no. Apenas se trata de una minoría. La comunidad de Bahía Blanca debe saber que los médicos de aquí están controlados en su ejercicio profesional, que son prestigiosos y que asumen el servicio con vocación.

Claves

El Colegio de Médicos recomienda una serie de pasos que considera fundamentales en el ejercicio de la profesión.

1. Completa historia clínica. Es un elemento de prueba que requieren los jueces.

2. El consentimiento informado. Ante una intervención, el paciente tiene que saber que pueden surgir situaciones imprevistas y que deben resolverse en ese momento.

3. Claras recetas. Las indicaciones con letra ilegible pueden causar confusiones riesgosas.

4. Certificados precisos sobre hechos reales.

Protagonista

Carlos Fernández Campaña tiene 69 años. Se graduó en 1966, en la Universidad Nacional de La Plata, y desde 1968 ejerce la profesión en Bahía Blanca. Vinculado al Colegio de Médicos, a principios de los años 90, asume su presidencia desde el 2000. El mandato, en elecciones de los colegiados, se renueva cada cuatro años.

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